30 Edición Semanal siempre se vinculan a los estereotipos sociales arraigados en la cultura local y a las estructuras corporativas que cuestionan la experiencia, competencias y habilidades profesionales de una mujer. No todas las industrias o sectores tienen la misma madurez en la gestión de talento y en el desarrollo de oportunidades para las mujeres. Algunas están más preparadas que otras, pero todas tienen el propósito de hacerlo. Por ejemplo, Minería, Banca, Tecnología y Manufactura vienen liderando estrategias de formación, capacitación, mentoring y liderazgo de más profesionales mujeres en el país. El reto se extiende también a los sectores de retail, servicios, comercio, entre otros. El objetivo común que se busca en este propósito, de equiparar la cancha para hombres y mujeres, es que los líderes actuales asuman realmente el compromiso de crear un clima de oportunidades para todos y todas. Detrás de ellos está un innumerable grupo de profesionales empoderadas: ingenieras, educadoras, abogadas, comunicadoras, contadoras, economistas, creativas e innovadoras; madres, amigas, cuidadoras de su hogar y de sus familias, dispuestas a entregar lo mejor de sus habilidades y competencias para el crecimiento de las empresas y de la sociedad.
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