REVISTA MINERÍA 580 | EDICIÓN ENERO 2026

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 580 / ENERO 2026 70 mediante la construcción de pretiles interiores para contener la zona de laguna. También se recomienda construir zanjas para promover el drenaje de agua de los relaves saturados más superficiales. Durante la operación y en caso de eventos de lluvias extremas, se recomienda mantener zanjas para conducir las aguas de escorrentía superficial fuera de las zonas de las excavaciones y que sean bombeadas fuera de la cubeta. En lo posible, limitar las actividades de remoción durante eventos de lluvias, ya que esto aumenta el riesgo de inestabilidades de las excavaciones. Franjas de seguridad en muros Con el objetivo de mantener la integridad de los muros de cierre durante la remoción de los relaves, se deben generar franjas de seguridad de no extracción de relaves a lo largo de todos los muros. Con estas franjas se busca que la remoción de relaves en las cercanías de los muros no genere problemas de desconfinamiento del talud aguas arriba e ingreso de agua del pitoneo. Dependiendo de las características de los muros, estas franjas de seguridad pueden ir desde algunas decenas de metros hasta más de 200 m. De ser requerido, estas franjas de seguridad pueden ir reduciendo su extensión en función del monitoreo del muro y el desempeño de los taludes aledaños a las franjas. En el caso de que se considere también la deconstrucción de los muros de cierre, se deberán evaluar alternativas de remoción con métodos combinados (pitoneo hidráulico/excavación mecánica). Potenciales fallas Como ya se ha señalado, a pesar de que los relaves antiguos hayan sido depositados hace décadas, mantienen igualmente hasta hoy una alta susceptibilidad a la licuefacción y son materiales de baja competencia geotécnica en general. En ese sentido, las actividades de remoción se desarrollan en un ambiente de riesgo. Al igual que en las evaluaciones de riesgo de los depósitos de relaves (análisis del tipo FMEA), es necesario identificar cuáles son las potenciales fallas más importantes que pueden generarse y, con ello, establecer los controles críticos necesarios. A continuación, se describen las principales fallas que se identifican en la remoción hidráulica de los relaves.  Falla de taludes por geometrías pronunciadas: son las fallas más comunes que se identifican durante las actividades de remoción y se deben principalmente a que las geometrías de corte del pitón (ángulo y profundidad del talud) superan la resistencia del relave. En general estas fallas suelen no involucrar grandes volúmenes de material.  Falla de flujo: este tipo es menos recurrente que la anterior, pero genera consecuencias importantes para la operación. En general ocurren en zonas de relaves finos saturados que exhiben una respuesta no drenada y donde el nivel freático se ubica cerca de la superficie. En estas condiciones, la falla suele gatillarse cuando el pitón hidráulico genera una socavación del pie del talud y se pierde confinamiento, desencadenando la falla de flujo (licuefacción estática). En estos casos, la falla involucra grandes volúmenes de relave que se desplazan decenas de metros aguas abajo.  Falla por licuefacción sísmica: este tipo también puede generar consecuencias importantes para la operación, no obstante, Figura 5. Ejemplos de curvas SWCC de relaves antiguos gruesos y finos.

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