25 AÑO 7 - Nº 295 / ENERO 2026 de la competitividad tecnológica, autonomía energética, la transición climática y poder geopolítico. Sin embargo, el mensaje estratégico va más allá de la extracción: la soberanía mineral exige cadenas de valor completas, integrando exploración, minería, procesado, refinado y reciclaje. Sin metalurgia avanzada y economía circular, no hay autonomía real. Después de la gran lección que ha dado China al mundo, que domina hoy la producción, refinación y utilización de estos minerales en porcentajes que van del 60% al 90%, ha quedado demostrado que el suministro global está en alto riesgo. Mientras el mundo redefine su estrategia, Perú y Latinoamérica emergen como una región clave para cerrar la brecha global de suministro. Nuestro continente concentra algunos de los mayores recursos de cobre y otros minerales críticos, pero enfrenta un desafío central: la creciente complejidad social y ambiental que rodea a los proyectos mineros. Esto pese a que la minería ha respondido elevando sus estándares operativos. Hoy existen unidades mineras que reciclan hasta 95% del agua utilizada, despliegan centenares de puntos de monitoreo ambiental permanentes, invierten decenas de millones de dólares en electrificación para reducir emisiones en torno al 30%, e incorporan tecnologías como drones y sistemas digitales para mejorar seguridad y eficiencia. Estos avances reflejan una transformación real del modelo operativo. Lea el artículo completo: http://t.ly/T9Tgm
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