MINERÍA Edición Semanal 296 | Del 12 al 18 de enero 2026

24 Edición Semanal fomento y operaciones, y la aproximación a estándares de la OCDE representan avances reales y necesarios. Desde la perspectiva del gobierno corporativo, se fortalece la rendición de cuentas, se profesionaliza la toma de decisiones y se dota a la empresa de una arquitectura institucional más robusta. No se trata de una reforma meramente cosmética. Sin embargo, una buena arquitectura de gobernanza no puede suplir la ausencia de un mandato claro. La forma, por sí sola, no resuelve el fondo. El principal nudo crítico del proyecto radica precisamente en este déficit estructural: gobernanza sin política pública explícita. Sostenemos que la modernización del gobierno corporativo de Enami se impulsa sin que exista una política pública vinculante y explícita para la pequeña y mediana minería, idealmente contenida en una ley marco que defina con precisión objetivos, beneficiarios, instrumentos, alcances y fuentes de financiamiento. En términos simples –y muy propios de nuestra tradición institucional–, se vuelve a poner la carreta delante de los bueyes. Una ley marco de fomento productivo debe definir materias tales como: las funciones concretas del fomento productivo minero, los beneficiarios efectivos de esa acción, el alcance de la intervención estatal en la cadena de valor minera, los instrumentos habilitados y el financiamiento explícito y sostenible de esos mandatos. Lea el artículo completo: http://t.ly/vw7f_

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