REVISTA MINERÍA 581 | EDICIÓN FEBRERO 2026

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 581 / FEBRERO 2026 13 fractal (D), cuantificando la complejidad de redes de fallas y su vínculo con procesos mineralizantes (Zhao et al., 2011; Afzal et al., 2011). La justificación del enfoque fractal radica en su capacidad para modelar la naturaleza multiescalar, auto-similar y no lineal de los sistemas geológicos (Carranza, 2009; Zuo & Wang, 2016), mejorando el targeting al integrar patrones complejos dispersos en diferentes dominios de datos (Liu et al., 2013; Shan Xu et al., 2020). En conjunto, esta metodología proporciona una herramienta cuantitativa, adaptable y eficiente para optimizar la identificación de zonas favorables en diversos entornos geológicos, reforzando el valor predictivo y espacial del análisis en campañas de exploración mineral moderna. Objetivos  Demostrar la eficacia de integrar metodologías fractales y multiescalares (LSA, modelo C–A y Box-Counting) sobre datos geoquímicos, estructurales y espectrales, con el fin de optimizar el “targeting” mineral en los ANAP Huyahuya y Antabamba Bloque 2.  Delimitar zonas prioritarias de interés mineral en sistemas tipo pórfido-epitermal mediante el análisis conjunto de datos validados de campo, geoquímica multielemental, de estructuras y teledetección, aportando criterios técnicos para orientar futuras campañas de exploración en la región. Contexto geológico y metalogenético El área de estudio se sitúa dentro de la franja metalogenética XV del sur peruano (Figura 1b), reconocida por su elevado potencial para el desarrollo de sistemas tipo pórfido Cu-Mo (Au) y skarn Cu-Au-Fe. El sector se encuentra rodeado por múltiples concesiones de compañías nacionales e internacionales, que destacan la importancia prospectiva y estratégica del sector (Figura 1c). Estos depósitos se encuentran espacial y temporalmente asociados a la intrusión de stocks del Batolito Andahuaylas – Yauri durante el intervalo Eoceno – Oligoceno (~42–30 Ma). Este batolito, de afinidad calcoalcalina, metaluminosa y tipo I, intruye a las unidades sedimentarias del Grupo Yura (Jurásico) y de la Formación Arcurquina (Cretácico medio), generando contactos litológicos altamente favorables para la circulación de fluidos hidrotermales. El marco geológico local está dominado por una secuencia de rocas intrusivas asociadas a cinco pulsos magmáticos diferenciados. Estos comprenden desde intrusiones de dioritas y cuarzo dioritas tempranas, hasta cuerpos más evolucionados de granodioritas, cuarzo monzodioritas y cuarzo monzonitas, seguidos por diques hipoabisales dacíticos y vetillas aplíticas (Zuloaga A, 2016). Esta evolución magmática polifásica evidencia una prolongada actividad ígnea e hidrotermal, Figura 2. Biplot F1 – F2 (rotación Varimax) a partir de datos transformados mediante CLR, que muestra la agrupación de elementos guía de mineralización (Cu, Au, Ag, Bi). Nota. El análisis se realizó aplicando la transformación Centered Log-Ratio (CLR) seguida de un modelo factorial con rotación Varimax. Los vectores resaltan la asociación geoquímica de Cu, Au, Ag y Bi como elementos guía de mineralización, coherente con la firma geoquímica típica de sistemas tipo pórfido y epitermal.

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