MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 581 / FEBRERO 2026 23 mático bien desarrollado en profundidad. De forma puntual, también se reconocieron especímenes de oro nativo y pirargirita (Ag3SbS3), esta última como evidencia de eventos hidrotermales de temperatura intermedia a baja (Figura 8). Toda esta información mineralógica fue recolectada y sistematizada a partir de los estudios técnicos publicados por el Ingemmet, consolidando la validez empírica del modelo geoquímico propuesto. En conjunto, la integración de resultados fractales, geoquímicos, estructurales y mineralógicos demuestra la eficacia del enfoque LSA + C–A para identificar zonas con alto potencial mineral en sistemas complejos. La coherencia entre la anomalía multielemental (F1*), la singularidad espacial (α), los valores de ley, las estructuras geológicas y la mineralogía asociada, refuerza el valor predictivo de esta metodología para el targeting exploratorio de depósitos tipo pórfido y epitermal. Estructural El análisis estructural de la zona permitió identificar un patrón jerárquico de organización en la red de fallas y lineamientos, sustentado en su distribución direccional, longitud acumulada e intensidad. A través de diagramas de roseta ponderados por longitud y número de estructuras, se distinguieron cuatro conjuntos estructurales principales. El Conjunto I (NW–SE, 110°–160°) constituye el sistema dominante en la arquitectura regional, caracterizado por su elevada longitud acumulada [≈118 km (46.35%)], alta densidad de estructuras y la presencia de fallas regionales de primer orden como Huamansalcca, además de otras relevantes como Apacheta y Yahualja. Este conjunto concentra segmentos que evidencian reactivación y sobreimposición tectónica, factores que incrementan su relevancia como corredores de fluidos mineralizantes. El Conjunto II (E–W, 70°–110°, con conjugados menores), jerárquicamente prioritario, integra lineamientos como Tamburqui y Ojorcocha, además de fracturas locales en Apacheta y Comiñahue. Este conjunto presenta una intensidad estructural destacada, con valores máximos de más de 2,100 m/estr, y se caracteriza por su elevada conectividad lateral. La interacción entre los Conjuntos I y II define zonas de interferencia estructural, consideradas como corredores favorables para la circulación de fluidos. Finalmente, los conjuntos subordinados (Control IV, NE–SW / ENE–WSW) y secundario (Control III, N–S / NNE–SSW) representan sistemas de menor jerarquía, aunque con importancia local en contextos de interferencia o bordes de bloques estructurales (Tabla 7). El análisis fractal aplicado a la red estructural reveló un dominio predominante de dimensiones fractales (D) entre 0.90 y 1.20, lo que indica una red de conectividad baja a moderada en gran parte del área (frecuencias dominantes en clases azul y amarilla). No obstante, se idenTabla 6. Índices Espectrales, Componentes Principales y Pesos Asignados para la Caracterización de Alteraciones Hidrotermales Nota. Los índices espectrales (BM) se definieron en función de combinaciones de bandas satelitales validadas en la literatura, mientras que los componentes principales (PCA) corresponden a las transformaciones más representativas para cada alteración. Los pesos asignados reflejan la relevancia relativa de cada parámetro dentro del índice integrado de exploración, diferenciando sistemas epitermales y pórfidos.
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