MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 581 / FEBRERO 2026 67 Introducción Este primer Apunte del año trae a colación dos temas: el primero, la arraigada costumbre de festejar los Jueves Mineros, celebración tan familiar para quienes hemos vivido la minería, que pocas veces nos hemos detenido a preguntar de dónde proviene esta tradición. El segundo, versa sobre otra rutina enraizada en el imaginario colectivo minero y que, acorde a los nuevos tiempos, todavía resulta difícil de desarraigar: la presencia de la mujer en las minas de socavón. Comencemos la travesía por este 2026 siguiendo las huellas de los Jueves Mineros en la experiencia andina, como quien se adentra en un relato que no pertenece a un solo hombre, sino a todo un pueblo que aprendió a escuchar el latido secreto de las cordilleras. El origen de los Jueves Mineros En las profundidades de la historia minera del Perú, donde el socavón guarda no solo minerales sino también mitos, nació la tradiAbstrac Jueves Mineros (Mining Thursdays), a tradition that began as a space for remembering and celebrating Peru’s domestic mining industry, have now been revitalized by the Peruvian Institute of Mining Engineers, reaffirming their relevance as a symbol of identity and gathering for the mining community through academic and technical forums. Each week, conferences and debates are held on topics such as innovation, sustainability, legislation, and safety, with the participation of specialists and authorities in both inperson and virtual formats, which are also disseminated through social media. This practice, also shared in neighboring countries, reinforces the relevance of mining in the face of global challenges. At the same time, the history of women in mining reveals a path of resilience: from the Andean pallaqueras, once marginalized by superstition, to pioneers such as Delia Tasayco, the first officially recognized female mining engineer. Her academic contribution marked a milestone in the inclusion of women in a historically maledominated sector, consolidating the presence of women in contemporary mining. ción que desde muy antiguo resuena fuerte: el Jueves Minero, día cargado de simbolismo y celebración, cuyo origen remonta al tiempo cuando los mineros enfrentaban no solo los peligros físicos de la mina, sino también los espirituales. Estas líneas reviven una leyenda que explica cómo, entre danzas, fe y resistencia, se gestó esta costumbre que honra cada semana a quienes trabajan en las entrañas de la tierra y, es más, quienes ya no trabajan directamente la mina mantienen la tradición. La siguiente es la historia de cómo un jueves, una mezcla fortuita de danza y muquis se convirtió en símbolo de identidad, protección y alegría para los mineros peruanos. La conseja va así: hace mucho tiempo, allá lejos en los Andes sureños, en lugar muy profundo donde la tierra guarda secretos milenarios y el aire huele a polvo de oro y azufre, existía una mina que los lugareños llamaban “La Boca del Diablo”. No por ca-
RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2