30 Edición Semanal mente dentro de la legalidad. De esta manera, se podría avanzar con cerca del 48% de los Reinfo vigentes. Dentro de este universo conviven realidades muy distintas. Por un lado, están los mineros más humildes, que buscan una oportunidad para formalizar su trabajo y mejorar sus condiciones de vida. Por otro, quienes operan deliberadamente en zonas prohibidas. Mientras a los primeros se les debe brindar apoyo y facilidades, a los segundos corresponde aplicar la ley con firmeza. Un segundo grupo de mineros es el que trabaja dentro de concesiones pertenecientes a pequeños mineros o a terceros. En estos casos, la formalización también debería ser posible, siempre que se cumplan las exigencias del Reinfo. No obstante, el principal obstáculo suele ser la negociación de contratos con los propietarios de las concesiones. En muchos casos, los llamados especuladores de derechos mineros imponen condiciones excesivas o regalías desproporcionadas. Frente a esta situación, el Estado podría intervenir para establecer límites razonables que eviten abusos y faciliten acuerdos más equilibrados. El escenario es aún más complejo cuando se trata de concesiones de mediana o gran minería que son retenidas normalmente a la espera de permisos para explorar o ampliar operaciones. A estas empresas les interesa poco la retribución por los minerales que se extraigan de sus propiedades. Lea el artículo completo: http://t.ly/PboaL
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