10 Edición Semanal El inicio del año trae una señal positiva para el país. De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas, la inversión minera superó los US$ 871 millones entre enero y febrero, lo que representa un crecimiento de 35.7% respecto al mismo periodo del año anterior. Este resultado, impulsado por mayores inversiones en infraestructura, equipamiento y exploración, confirma que el Perú mantiene su atractivo como destino para el desarrollo minero. Este dinamismo no es menor. La inversión en exploración y en mejora de operaciones es la base sobre la cual se construye el futuro del sector. Es lo que permitirá sostener la producción, generar empleo formal y asegurar recursos para el Estado en los próximos años, pero este impulso no está garantizado, depende fundamentalmente, de la capacidad del país para ofrecer condiciones de estabilidad, eficiencia y confianza. Desde el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) afirmamos que el país no puede darse el lujo de perder esta oportunidad. Destrabar proyectos no es una consigna, es una necesidad. Implica mejorar la gestión pública, reducir la excesiva tramitología y asegurar procesos técnicos predecibles. Al mismo tiempo, exige una acción firme frente a la minería ilegal, que hoy no solo contamina y evade impuestos, sino que también ocupa territorios, genera violencia y debilita la autoridad del Estado. En este punto, el escenario político agrega un factor de preocupación. La eventual presencia, a partir de julio de 2026, en el nuevo Congreso de la República, de representantes que promueven la minería informal envía una señal equivocada al país. La informalidad no es una solución; es parte del problema, normalizarla o defenderla solo profundiza el desorden, afecta la competitividad y debilita la institucionalidad. El Perú necesita avanzar en consolidar una minería formal, moderna y responsable, que genere valor para el país y oportunidades para las regiones. Esto requiere decisiones claras. Requiere un Estado que ordene el territorio, que haga cumplir la ley y que promueva la inversión bajo reglas estables. Desde el IIMP asumimos el compromiso de contribuir a ese objetivo con una voz técnica, pero también firme. El momento que atraviesa el país no admite ambigüedades. La minería puede ser uno de los principales motores del desarrollo nacional, pero solo si se construye sobre la base de la legalidad, la institucionalidad y la confianza. El Perú tiene la oportunidad. Lo que está en juego es la capacidad de no perderla. Juan Carlos Ortiz, presidente del IIMP INSTITUTO DE INGENIEROS DE MINAS DEL PERÚ Director: Homar Lozano Editor: Hebert Ubillús Diagramación: César Blas Publicidad: 961 748 318 / 944 570 038 MINERÍA Mayo 2026 Edición Semanal N° 313 www.revistamineria.com.pe rmineria@iimp.org.pe Perú frente a una decisión clave: aprovechar el auge minero o ceder ante la ilegalidad Palabra del IIMP
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