14 Edición Semanal de un ganar-ganar con las comunidades y la minería”, manifestó. Asimismo, señaló que uno de los principales desafíos del sector es explicar de manera clara cómo funcionan estas intervenciones y cuáles son sus impactos reales sobre los recursos hídricos. “Si nosotros no comunicamos bien, los antimineros lo harán y convencerán a la gente que la minería no es buena, lo cual no es cierto”, afirmó. En cuanto a la labor en las unidades mineras, destacó que la gestión del agua no debe desarrollarse de manera aislada, sino avanzar de forma sincronizada con el plan de minado, con lo que se puede contar con tajos en condiciones secas, evitando la presencia de agua e inundaciones. “Esto posibilita tener operaciones de minado más eficientes con buenas voladuras que optimizan el carguío y acarreo. Del mismo modo, se reduce la humedad del material a cargarse, incrementando el acarreo de más roca y condiciones geotécnicas estables”, puntualizó. Gustavo De Vinatea, Richard Contreras, Jorge Tovar, David Ríos, Shianny Vásquez y Jorge Zafra.
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