MINERIA Edición Semanal 324 | Del 27 de julio al 02 de agosto 2026

34 Edición Semanal Segunda, dejamos de producir: Chile extrae hoy unos 5.4 millones de toneladas de cobre, prácticamente lo mismo que en 2004, mientras el mundo nos compraba a US$ 13,000 la tonelada, todo lo que no fuimos capaces de sacar. La producción de Codelco cayó de 1.7 millones de toneladas en 2017 a 1.33 millones, y su deuda de US$ 26,000 millones la obliga a destinar más de US$ 1,000 millones anuales solo a intereses. Tercera, la permisología: un gran proyecto minero demora entre 8 y 12 años en aprobarse, y cada año de demora es recaudación que se evapora. Y cuarta, el litio jugando en contra justo cuando más lo necesitábamos: los pagos de SQM y Albemarle a Corfo cayeron a US$ 149 millones en el primer semestre de 2025, casi la mitad del año anterior, por el desplome del precio. Aquí es donde el cobre, Codelco y el litio dejan de ser temas sectoriales y pasan a ser la solución macroeconómica. No hay reforma tributaria, recorte de gasto ni consolidación creíble que genere US$ 10,000 millones anuales adicionales sin asfixiar la economía. La minería sí puede. La pregunta correcta no es si Chile debe crecer en minería, sino cuánto, y para eso hay que hacer la aritmética que los documentos oficiales esquivan. Conviene dimensionar primero lo que la minería ya pone sobre la mesa. Codelco aportó US$ 1,778 millones al fisco en 2025, un 16% más que el año anterior, incluso en medio de su crisis de deuda. La gran minería privada suma varios miles de millones adicionales entre impuesto de primera categoría, impuesto adicional y el nuevo royalty, cuya recaudación crecerá cerca de 50% hacia el final de la década, según las proyecciones oficiales. Lea el artículo completo: http://t.ly/1nmbf

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