MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 587 / AGOSTO 2026 12 actividad agrícola es prácticamente insostenible, debido a las duras condiciones climáticas y escasez de agua. Con una altitud aproximada de 1.050 msnm., esta área forma parte de la cordillera de la Costa, en el sur del Perú, y se encuentra expuesta a un proceso de erosión natural derivado de la meteorización diferencial de las formaciones rocosas presentes. El terreno muestra una extensa presencia de rocas metamórficas no diferenciadas e intrusivos del Jurásico. Según las unidades litológicas aflorantes, las formaciones geológicas del área abarcan desde el Precámbrico hasta el Cuaternario reciente, predominando rocas intrusivas y metamórficas. El área destinada a albergar las instalaciones del proyecto minero Tía María presenta una topografía variable. Existen zonas con pendientes suaves que se inclinan hacia el noroeste, donde se ubicará la planta y la mayor parte de la infraestructura del proyecto. En contraste, se identifican áreas con pendientes marcadas, destacando formaciones como el Cerro Chichuando, Cerro Bronce, Cerro Cabo de Hornos y Cerro Yanamayo, donde se sitúan los depósitos La Tapada y Tía María, a altitudes aproximadas de 400 y 600 msnm., respectivamente. Asimismo, el entorno incluye una serie de quebradas secas y angostas típicas de la región costera, con excepción de las quebradas Cachuyo y Rosa María, que presentan características particulares. (Ramos, E. & Abril, I. 2016). Cerco vivo Un cerco vivo es una barrera natural conformada por árboles o arbustos de crecimiento rápido, frondoso y resistente, plantados en hilera con poca separación entre sí. Su finalidad principal es delimitar áreas, pero también cumple funciones ecológicas y productivas importantes, como proteger cultivos, generar sombra, controlar el viento y la erosión del suelo, así como favorecer la conectividad biológica al actuar como corredores ecológicos. (Zamora, G., 2017). Desde una perspectiva ambiental, los cercos vivos contribuyen a la conservación de la biodiversidad, influyen en los patrones de movimiento de fauna silvestre y pueden mejorar la resiliencia de los ecosistemas. No obstante, para maximizar sus beneficios y evitar impactos negativos, se recomienda el uso de especies nativas o adaptadas, ya que el uso de especies exóticas puede favorecer la propagación de plagas, invasiones biológicas y pérdida de diversidad local (Mamani, J. & Rivera, F., 2022). Uso de especies nativas adaptadas Para el desarrollo de las labores de siembra en la zona de Pampa Cachendo, se seleccionaron especies de flora que se adaptan de manera óptima a las condiciones ambientales del área, así como a los objetivos funcionales del cerco vivo. Las especies elegidas se detallan a continuación: Huaranguillo Especie arbórea exótica originaria del sur de África, actualmente en proceso de naturalización en el Perú, debido a su alta capacidad de adaptación a condiciones ambientales costeras. Esta especie se ha establecido con éxito en zonas áridas del litoral peruano, desde Piura hasta Tacna, particularmente en áreas próximas al mar, con suelos arenosos, salinos y básicos, y expuestas a brisas marinas intensas. La acacia es un género de arbustos y árboles de la familia Fabaceae, subfamilia Mimosoideae, que incluye unas 1,300 especies en el mundo. Conocida comúnmente como huaranguillo, esta planta es utilizada en la formación de cercos vivos debido a sus espinas grandes, que brindan seguridad en terrenos agrícolas. Fuente: INaturalist. Figura 3. Tara (Caesalpinia spinosa).
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