32 Edición Semanal combustibles. En este caso, exploración también significa seguridad energética. Los precios altos ayudan, pero no resuelven las debilidades de nuestras políticas públicas. En minería, el oro y el cobre han tenido incrementos extraordinarios; en energía, el país conserva potencial. Pero aprovechar ese potencial requiere de reglas previsibles, instituciones confiables, permisos oportunos, menos tramitología, seguridad, diálogo territorial temprano, fortalecimiento de Perupetro, Senace y ANA, y predictibilidad jurídica. La prioridad para el nuevo Gobierno es clara: atraer inversiones en exploración minera e hidrocarburos para desarrollar nuestro máximo potencial. Esta no es una agenda sectorial; es una agenda de competitividad nacional. El Perú cuenta con minerales, gas, petróleo y talento. Lo que falta es decisión política para convertir este potencial en un mejor futuro para las siguientes generaciones.
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