36 Edición Semanal En consecuencia, comprender el territorio implica reconocer no solamente sus características económicas, ambientales e institucionales, sino también las experiencias, expectativas y racionalidades de quienes lo habitan. La gobernanza social plantea, por tanto, un desafío para la gestión minera: articular el conocimiento técnico y las decisiones empresariales con una comprensión de las realidades territoriales, sin asumir que los distintos actores comparten necesariamente los mismos intereses, prioridades o criterios de valoración. Conflictos y riesgos sociales para la sostenibilidad minera Los conflictos mineros evidencian que la viabilidad técnica y económica de un proyecto no determina, por sí sola, su aceptación social. Las controversias pueden responder a preocupaciones ambientales, disputas territoriales, expectativas económicas, diferencias socioculturales y cuestionamientos sobre la actuación de las empresas o las instituciones públicas. Comprender estas situaciones exige analizar tanto las manifestaciones visibles como las condiciones estructurales que contribuyen a su aparición y evolución. Oh et al. (2023), mediante un análisis comparativo de los conflictos de los proyectos mineros Conga, en Perú, y El Mauro, en Chile, deducen la importancia de las instituciones y las causas subyacentes en las relaciones entre empresas y comunidades. Aunque ambos casos presentan controversias vinculadas con temas ambientales, sus diferencias institucionales y territoriales permiten comprender por qué los conflictos pueden evolucionar de manera distinta y requerir mecanismos de abordaje que van más allá del cumplimiento de las disposiciones formales. Lea el artículo completo: http://t.ly/Hki2v
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