18 Edición Semanal Explicó, que el proceso, además de permitir la fiscalización de los mineros, deberá considerar las diferencias entre las actividades de minería aluvial, que se desarrolla principalmente en la selva, y la minería filoniana o de socavón, característica de las zonas andinas. “Con un proceso mucho más simplificado sí podemos lograr que en 18 meses acabe la formalización”, puntualizó. En ese marco, defendió la creación de una nueva entidad, denominada Organismo de Formalización de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (Formape), que se encargará de conducir el proceso de formalización y supervisión de la pequeña minería. Esta institución asumiría las funciones que actualmente desarrolla la Dirección General de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas y, posteriormente, transferiría sus responsabilidades a los gobiernos regionales. No más impunidad.
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