MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 582 / MARZO 2026 41 energía solar, eólica, redes inteligentes y vehículos eléctricos, donde se requieren altos niveles de eficiencia y confiabilidad. Paralelamente, el crecimiento de la inteligencia artificial —particularmente en infraestructuras como centros de datos, redes de telecomunicaciones y sistemas de cómputo de alto rendimiento— demanda una electrificación robusta y estable, así como una transmisión rápida de señales, lo cual incrementa significativamente la necesidad de cobre en cables, circuitos y sistemas de enfriamiento. En este contexto, el cobre no solo habilita la descarbonización de la economía global, sino que también sostiene la expansión de tecnologías digitales avanzadas, posicionándose como un material estratégico en la construcción de un modelo de desarrollo sostenible, electrificado y altamente conectado. Según la International Energy Agency, el proceso de electrificación global y expansión de energías renovables podría generar un incremento significativo en la demanda de minerales críticos, entre ellos el cobre. Las proyecciones indican que la demanda global de este metal podría aumentar más de un 40% hacia el 2040, impulsada principalmente por el crecimiento de la movilidad eléctrica, la expansión de las redes de transmisión eléctrica y el desarrollo de infraestructuras energéticas bajas en carbono. En paralelo, estudios del World Bank sugieren que la demanda de minerales estratégicos necesarios para tecnologías limpias podría incrementarse entre 300% y 500% hacia el 2050, lo que implica una presión creciente sobre la exploración y desarrollo de nuevos depósitos minerales a nivel mundial. Las estimaciones del United States Geological Survey indican que las reservas globales de cobre superan los 870 millones de toneladas, mientras que los recursos geológicos potenciales podrían superar los 5,000 millones de toneladas distribuidas en distintos cinturones metalogénicos del planeta. Sin embargo, el desarrollo de nuevos proyectos mineros enfrenta desafíos importantes relacionados con la disminución de leyes minerales, mayores profundidades de explotación, restricciones ambientales y conflictos sociales en territorios donde se ubican los depósitos5. En este contexto, diversos análisis del mercado mineral advierten sobre la posibilidad de un déficit estructural de cobre hacia las próximas décadas. Algunas proyecciones de la industria estiman que el déficit mundial podría superar los 6 a 10 millones de toneladas anuales hacia el 2035, si no se desarrollan nuevos proyectos mineros a gran escala que permitan satisfacer el crecimiento de la demanda global. Este escenario ha generado un creciente interés en la exploración de nuevos distritos mineros en regiones geológicamente favorables, particularmente en América Latina, África y Asia Central6. América Latina ocupa una posición central en el suministro mundial de cobre, ya que concentra algunas de las mayores reservas y capacidades productivas del planeta. Chile es actualmente el principal productor mundial, responsable de aproximadamente el 28% de la producción global, con operaciones de gran escala como Escondida, Chuquicamata y Collahuasi. Por su parte, Perú aporta cerca del 10% de la producción mundial, con importantes minas como Cerro Verde, Antamina y Las Bambas. Otros países de la región, como Mexico, Brasil y Argentina, también poseen importantes proyectos en operación o en fase de exploración avanzada7. Colombia podría desempeñar un papel complementario y emergente en el suministro de cobre en América Latina, particularmente mediante el desarrollo responsable de depósitos 5 Mineral Commodity Summaries: Copper. U.S. Geological Survey (2024). 6 The Future of Copper: Will the looming supply gap short-circuit the energy transition? S&P Global (2022). 7 World Copper Factbook. International Copper Study Group (2023).
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