REVISTA MINERÍA 582 | EDICIÓN MARZO 2026

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 582 / MARZO 2026 49 Capa de adquisición de datos La primera capa corresponde a la captura de información en campo. Esta fase es la base de todo el sistema, porque la calidad de los análisis posteriores depende directamente de la calidad, frecuencia y confiabilidad de los datos recolectados. En minería inteligente, esta capa está formada por una red de instrumentos distribuidos sobre el territorio y la infraestructura minera, diseñados para observar variables críticas del medio físico, ambiental y operacional. Entre los sistemas más relevantes se encuentran los sensores ambientales, los sensores geotécnicos, las estaciones meteorológicas automáticas, los medidores hidrológicos, los equipos de monitoreo de calidad de agua y los dispositivos IoT conectados en tiempo real. Cada uno de ellos cumple una función específica12. a) Sensores ambientales: permiten seguir variables relacionadas con el comportamiento del ecosistema y las condiciones atmosféricas. Pueden registrar temperatura, humedad relativa, dirección y velocidad del viento, radiación solar, presión atmosférica y material particulado. En zonas tropicales, esta información es importante para modelar procesos de evaporación, erosión, dispersión de polvo y cambios microclimáticos alrededor del proyecto. b) Estaciones meteorológicas automáticas: son esenciales para registrar lluvia acumulada, intensidad de precipitación y duración de eventos extremos. En un territorio como Mocoa, donde los eventos de alta pluviosidad pueden desencadenar deslizamientos, crecientes súbitas y desestabilización de laderas, estas estaciones no deben verse solo como instrumentos climáticos, sino como parte del sistema de gestión del riesgo. Su valor aumenta cuando los datos son capturados con alta frecuencia y asociados a umbrales de alerta. c) Sensores geotécnicos: cumplen una función crítica en la seguridad minera. Incluyen inclinómetros, piezómetros, extensómetros, prismas topográficos automáticos, radares de talud y sensores de presión de poros. Estos instrumentos permiten seguir la deformación del terreno, los cambios en la presión del agua dentro del macizo rocoso, el comportamiento de taludes, la estabilidad de botaderos y la respuesta geomecánica de depósitos de relaves. En esencia, convierten la masa rocosa o el suelo en un sistema observable, donde pequeños cambios pueden detectarse antes de que se transformen en una falla mayor. d) Sensores hidrológicos y limnimétricos: registran niveles de ríos, velocidad del flujo, caudal, turbidez y conductividad del agua. En cuencas de alta sensibilidad, estos dispositivos permiten identificar cambios en la dinámica hídrica que podrían asociarse a lluvias extremas, arrastre de sedimentos, afectación de la calidad del agua o alteraciones derivadas de obras mineras. e) Sistemas satelitales y de percepción remota: también forman parte de la capa de adquisición, aunque operan a una escala diferente. Herramientas como el radar satelital InSAR permiten detectar deformaciones milimétricas del terreno en periodos sucesivos, lo que resulta especialmente útil para identificar subsidencias, movimientos lentos de ladera y cambios superficiales en amplias zonas. Las imágenes multiespectrales también ayudan a seguir cobertura vegetal, humedad superficial y cambios de uso del suelo. Todos estos equipos generan datos heterogéneos: algunos son continuos, otros discretos, algunos se actualizan cada segundo, otros cada día o cada semana. Precisamente por eso, la minería digital requiere una capa poste- 12 Tracking the Trends 2023 – Mining Industry. Deloitte (2023).

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