MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 588 / SEPTIEMBRE 2026 63 sados a la corteza inferior-superior (zona MASH). Estos magmas por su naturaleza basáltica son poco prospectivos para la formación de yacimientos minerales, más si, son ricos en azufre, elemento litófilos como: K, Rb, Cs, Ca, Sr y Ba, así como metales como U+Pb y Cu. Hay que tener en cuenta que los basaltos tipo cordillera (MORB, de naturaleza Toleítico) tienen bajo contenido de agua y son reducidos, por lo que no son prospectivos, dado que los metales como Cu+Au y platinoides se incluirán en las primeras fases en la precipitación de los sulfuros. Por otro lado, el estado de oxidación es más alto en los magmas de arco (calcoalcalinas), indicando la presencia de sulfato en vez de fases sulfuradas, lo cual favorece al magma a saturarse tempranamente en fases sulfuradas y, por consiguiente, en agotarse en metales (Richards, 2021). En el magma evolucionado del magma parental tipo calcoalcalino, los elementos calcófilos como el Cu donde su concentración bordea los 50 a 100 ppm no se agotan, al contrario, los elementos siderófilos caso del Au y los platinoides de concentración menores en partes por billón (ppb), se agotan fuertemente. Por otro lado, el alto contenido de agua (relación Eu/Eu* > 1) en el frente magmático del arco (Figura 3) condiciona que este fue consumido mucho antes de una posible erupción volcánica antes de la despresurización y cristalización de la corteza superior. Estos fluidos hidrotermales tendrían el potencial para transportar y precipitar los metales para formar un depósito mineral (Figura 3). En general estas condiciones son favorables en los tiempos Fanerozoicos estimándose que el 90% de los sistemas de arco son prácticamente fértiles y potenciales para formar un pórfido y aplicable a los Andes centrales (Richards 2021). Tectónica y subducción del arco magmático La tectónica de la zona subductada es de vital importancia, aquí se genera el magma, su asimilación, almacenamiento y homogenización (zona MASH), si esta subducción es plana, evitará la fusión parcial y, en consecuencia, magmatismo. Por otro lado, la inclinación moderada a fuerte de la loza subductada generará magmatismo en el arco y retroarco (apertura y magmas bimodales). Por encima de la loza subductada los fluidos hidrotermales son liberados, lo cual debería ser estable con un ángulo de subducción entre 30° y 45°, así como una dirección de convergencia oblicua. Bajo estas condiciones los fluidos liberados y metasomatizados de la cuña mantélica con producción de magma, se emplazaría a lo largo del eje fijo y por debajo de la corteza inferior, generando un arco horizontal y focalizado (puntual). Estas condiciones tectonomagmáticas deberían mantenerse estables durante millones de años hasta alcanzar la corteza superior. Este argumento se puede seguir al norte de Chile y sur de Perú, donde existen varias franjas magmáticas de dirección norte-sur (NS; Chile y NO-SE; Perú) con anchos entre 50 y 100 Km y extensiones mayores a los 1,000 Km. Estos ejes magmáticos progresan hacia el este con estabilidad de estos ejes de decenas de millones de años. Es más, decir que es: “prácticamente imposible la formación de un pórfido, si no se encuentra disponible un abundante magmatismo (volumen) y las probabilidades de generar un pórfido a partir de estas óptimas condiciones es de solo el 20%”, (Richards, 2021). La zona MASH En los Andes centrales entre el norte de Chile y sur de Perú, las rocas volcánicas jurásicas (formaciones La Negra y Guaneros) y los contenidos de las andesitas basálticas, aparentemente no contienen niveles suficientes de Mg+Ni+Cr, para ser similares o equivalente a una peridotita (Martínez et al., 2006). Para generar un magma simple como el basalto a un magma calcoalcalino como la andesita, solo se requiere un mecanismo simple de fusión de la base de la corteza continental y de la zona de la cuña mantélica, siendo estos magmas posteriormente emplazados por baja densidad a niveles altos de la corteza continental, esta zona de fusión es conocida como la zona MASH. Los magmas basálticos generados en la base de la corteza continental son tan densos que dificultan su emplazamiento a través de la corteza superior y solo pueden alcanzar estos niveles en una tectónica de extensión o transpresión (retro arcos). Hildreth y Moorbath (1988), indicaron que esta zona MASH corresponde a una mezcla de diques, placolitos, cámaras magmáticas e intrusiones diferenciadas,
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