Revista MINERÍA IIMP 588

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 588 / SEPTIEMBRE 2026 93 reparte entre calcopirita, bornita, calcosina u otras especies, y qué gangas reactivas o penalizantes lo acompañan. Para que los dominios sean compatibles con una selección multirruta, el estado de oxidación debe incorporarse explícitamente. Así, la caracterización puede reconocer materiales oxidados, mixtos, enriquecidos secundariamente y sulfurados primarios, complementados por modificadores como alta dureza, elevada proporción de arcillas, ganga carbonatada, baja liberación o fuerte asociación Cu-pirita. Estas clases no constituyen rutas definitivas: representan hipótesis de comportamiento que la metalurgia deberá validar. La Figura 1 sintetiza el tránsito desde las variables geológicas hacia dominios con significado de procesamiento. Minas: variabilidad, secuenciamiento y alimentación La caracterización geometalúrgica describe qué materiales existen, pero no determina por si sola cuándo ni en qué proporción llegarán a planta. El área de minas convierte esa heterogeneidad espacial en un escenario de alimentación factible mediante secuenciamiento, stockpiles, blending y restricciones de capacidad. La variabilidad se manifiesta en escalas múltiples –bloque, banco o fase de explotación, y campañas de alimentación–, por lo que el modelo de bloques, planificación, control diario y manejo de stockpiles deben permanecer conectados. La Figura 2 resume esta transformación desde los dominios hasta una alimentación operativamente posible. A largo plazo, incorporar atributos geometalúrgicos y su incertidumbre puede modificar la secuencia de extracción, el valor del plan y su estabilidad. Morales et al. (2019) y Kumar y Dimitrakopoulos (2019) muestran la importancia de integrar recuperación, conminución e incertidumbre en la planificación. Las Figuras 3 y 4 representan conceptualmente esa lógica: la primera ilustra el efecto de incorporar información adicional al plan y, la segunda, muestra un secuenciamiento sujeto a bandas de variabilidad. En una lógica prescriptiva, stockpile y blending no son solo buffers logísticos, sino respuestas de decisión. Permiten aislar materiales difíciles, diferir su tratamiento o diluirlos dentro de la envolvente de diseño de la planta para sostener capacidad, estabilidad y cumplimiento de restricciones. La Figura 5 resume cómo estas herramientas transforman dominios heterogéneos en una alimentación operativamente evaluable por métodos metalúrgicos. La fragmentación primaria también se vincula con la geometalurgia. La cadena relevante es diseño de voladura → fragmentación ROM → chancado → granulometría de alimentación a molienda. Por ello, el P80 de planta puede relacionarse con dominios siempre que se reconozca el efecto posterior del chancado. Nota: Los dominios constituyen hipótesis de comportamiento que deben validarse metalúrgicamente. Figura 1. Construcción de dominios geometalúrgicos en pórfidos de cobre. Nota: gráfica rediseñada a partir del esquema entregado por el área de minas. Figura 2. Conversión de variabilidad espacial en escenario de alimentación factible.

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