MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN ESPECIAL 39 De otro lado, en la base datos de litología se incluyeron el tipo de roca. Para el caso de rocas sedimentarias, se ha considerado el medio y la paleocuenca sedimentaria a la que pertenece, así como el espesor de la unidad en el caso que exista una columna estratigráfica levantada. Con los datos obtenidos se han determinado los límites y zonas centrales de los depocentros sedimentarios del mesozoico. Luego se ha realizado la correlación con los sistemas de fallas con la finalidad de determinar si puede corresponder a un control paleogeográfico mesozoico o más antiguo, lo cual se determinará mediante el cambio de facies de un lado a otro del sistema. Los controles estructurales identificados presentan diferentes direcciones, siendo los más numerosos los de dirección NO-SE, seguidos de la dirección NE-SO y en menor proporción los de dirección N-S. Son estos últimos los que despiertan el interés en la publicación del presente artículo. Una vez identificados los controles estructurales N-S se han correlacionado con información de estudios regionales existentes, especialmente los aplicados a análisis de cuenca y tectónica, dando mayor importancia a aquellos que no tienen aplicación a la exploración minera, para evitar el sesgo en la investigación. Para la mejor comprensión y sustento se han realizado secciones estructurales y/o correlaciones estratigráficas en la dirección E-O (transversales a los controles estructurales N-S), lo que nos ha permitido determinar los estilos estructurales en ambos lados de los corredores. Presentación y discusión de resultados Luego del análisis de toda la información geológica y de la integración de la carta geológica nacional a escala 50k se ha determinado ocho corredores estructurales de dirección N-S, los cuales presentan diferentes tipos de evidencias que sustentan su presencia.
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