MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 583 / ABRIL 2026 46 nado al grado de información de los resultados. Por ejemplo, el enfoque físico hace referencia a utilizar las ecuaciones de movimiento para una o ambas fases en una celda unitaria de análisis, mientras que el enfoque semifísico es menos complejo ya que realiza simplificaciones para las ecuaciones y, por último, el enfoque paramétrico solo realiza correlaciones en base a los parámetros evaluados estadísticamente a partir de una colección de datos. La selección del modelo depende del objetivo del estudio y la disponibilidad de datos. A partir de los criterios anteriormente evaluados, se elige el software que cumpla con las características del flujo y los requerimientos del proyecto. Asimismo, un tercer criterio es identificar los modelos reo-lógicos disponibles –relación constitutiva de la resistencia al movimiento de cuerpos tipo flujo– y la compatibilización con el tipo de flujo a simular. Cada software usa un método de análisis: elementos finitos (FEM), volúmenes y diferencias finitos. En la Tabla 3, se muestra un resumen de las características de modelación disponibles para cada software. En suma, la importancia de las Tablas 1, 2 y 3 radica en seleccionar en base a criterios válidos el software de simulación: configuración física de las fases del flujo y el requerimiento del nivel de detalle de la modelación. Caracterización integral de relaves para el DBA O TDBA El CDA establece los controles ingenieriles en las presas de relaves como parte de las buenas prácticas en la gestión de riesgos geotécnicos relacionados a la ruptura de presa de relaves. Donde la caracterización de los relaves y su comportamiento reológico son aspectos fundamentales en el DBA o TDBA. Cada depósito de relaves debe ser evaluado de forma independiente, debido a que las propiedades de los relaves almacenados dependen de varios factores, partiendo del proceso metalúrgico del que proceden y el cual a lo largo de la operación minera está sujeto a cambios operativos, seguido de la mineralogía que la compone, la distribución granulométrica del material en toda la extensión del depósito, el método de deposición, el sistema de drenaje y el grado de consolidación, todos estos factores pueden variar a lo largo del ciclo de vida del depósito. Por lo que las propiedades a considerar y las principales pruebas que permitan obtenerlas se resumen en la Tabla 4. Los relaves pueden pasar de tener un comportamiento de un flujo no newtoniano a un flujo newtoniano, que puede describirse mediante los parámetros reológicos desde su transporte hasta su desplazamiento. Los parámetros reológicos de viscosidad y yield stress describen la fluidez del material y el esfuerzo requerido para que este se mantenga en movimiento, que pueden variar según el grado de saturación en el que se encuentran o el contenido de agua que presentan, en la que el contacto partícula-líquido o partícula-partícula pueden controlar el comportamiento del flujo. Discusión y futuras perspectivas La heterogeneidad del relave, en términos de distribución de tamaño de partículas y contenido de agua, requiere que la toma de muestras se realice de forma representativa y en diferentes puntos del depósito, es decir, uno de los desafíos en la caracterización reológica de los relaves es la alta variabilidad en sus propiedades, pues la composición química, mineralógica, proporción de agua y contenido de finos son factores que pueden alterar la respuesta del material. Además, hay una brecha existente con respecto a técnicas de muestreo para la caracterización reológica de relaves activos. Este es un tema de mucha relevancia, pues de esta manera se asegura la confiabilidad de los re-
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