MINERÍA Edición Semanal 311 | Del 27 de abril al 03 de mayo 2026

39 AÑO 7 - Nº 309 / ABRIL-MAYO 2026 ción está directamente relacionada con ineficiencias en el diseño y la operación de los circuitos, una capacidad limitada de adaptación frente a la variabilidad real del mineral, y esquemas de control que no siempre operan bajo condiciones óptimas. En la práctica, la combinación de diseños poco flexibles, una integración insuficiente entre mina y planta, y estrategias operativas conservadoras orientadas a sostener el tonelaje, limitan la capacidad de respuesta del proceso. Situaciones como equipos sobredimensionados, una distribución inadecuada de cargas, el uso de revestimientos poco eficientes o la combinación deficiente entre las etapas de chancado y molienda, se traducen en una baja eficiencia de transferencia de energía. Abordar este reto requiere una mirada sistémica. La optimización del chancado y la molienda no puede centrarse

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