MINERIA Edición Mensual 586 | JULIO 2026

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 586 / JULIO 2026 19 (9.3%) y Flavihumibacter (2.2%), que son indicadores de un suelo suelto y bien oxigenado, donde la materia orgánica existente se descompone con rapidez, liberando nutrientes clave para las plantas y mejorando la estructura del terreno (Fierer & Jackson, 2006). Los topsoils almacenados en los depósitos de ambas unidades mineras mostraron un claro predominio de bacterias tolerantes a la acidez y con actividad desnitrificante; específicamente, se identificaron géneros como Nitrosovibrio, Acidobacterium y Holophaga que comprendieron entre el 20% y el 32% de la comunidad microbiana en estos suelos ácidos, con un pH que varió desde 3.88 hasta 4.87. Conclusiones 1. La identificación de la composición de microorganismos en suelos facilitará futuras aplicaciones, como: A) Optimizar el manejo de enmiendas del suelo para diseñar suelos que promuevan la rápida recuperación de la vegetación y el desarrollo de comunidades microbianas específicas con funciones ecológicas esenciales. B) Identificar microorganismos clave que sirven como bioindicadores del progreso de la recuperación microbiana, permitiendo un monitoreo eficiente de los esfuerzos de restauración. C) Seleccionar microorganismos cultivables de interés, como aquellos especializados en la descomposición de materia orgánica o el ciclo de nutrientes, para acelerar procesos específicos en la restauración del suelo. 2. Nuestros resultados mostraron que el almacenamiento prolongado del suelo orgánico (topsoil) en depósitos sin aireación altera sus propiedades fisicoquímicas y microbianas, volviéndolo más ácido (pH 3.9 – 4.7). Esto afecta negativamente su capacidad de fertilización y el crecimiento vegetal. Como alternativa se recomienda airear el topsoil previo a ser reutilizado en los procesos de cierre, mejorando sus propiedades fisicoquímicas y microbianas, incrementando el pH a condiciones ligeramente alcalinas (pH 7) y promoviendo la proliferación de microorganismos aerobios, fijadores de nitrógeno, degradadores de materia orgánica y solubilizadores de nutrientes. 3. Los tecnosoles maduros, demuestran un gran potencial para la restauración de suelos en el sector minero. Estos materiales presentan un pH moderadamente alcalino (7.7) y contienen microorganismos que son cruciales para la descomposición de lignocelulosa, la mineralización de nutrientes y la regeneración de la fertilidad del suelo. 4. Este estudio identificó géneros bacterianos específicos como Bacteroides, Bradyrhizobium, Cellulomonas, Flavihumibacter, Flavobacterium, Geobacter, Nitrosococcus, Nitrosospira, Nitrosovibrio y Rhizobium, los cuales pueden ser utilizados para mejorar la fertilidad de los suelos durante el cierre de componentes mineros. 5. En las áreas cerradas con tecnosol (tecnosol revegetado TCP), se observó una comunidad microbiana diversa, con géneros involucrados en la biorremediación de metales pesados y la degradación de compuestos orgánicos. 6. Es importante destacar que las comunidades microbianas de los suelos naturales (prístinos y topsoils) son significativamente diferentes de las encontradas en los tecnosoles. Esta distinción subraya la necesidad de considerar cuidadosamente el tipo de suelo y su manejo al diseñar estrategias de restauración, En particular, la selección de microorganismos y enmiendas deben adaptarse a las condiciones específicas de cada sitio, priorizando la emulación del suelo prístino local. Esto implica favorecer la incorporación de comunidades microbianas nativas del entorno. 7. Aunque los índices de diversidad fúngica fueron generalmente inferiores a los bacterianos, las comunidades fúngicas de topsoils y suelos prístinos mostraron mayor similitud entre sí que con los tecnosoles. Los géneros fúngicos clave del suelo prístino no mostraron un papel dominante

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