35 AÑO 7 - Nº 322 / JULIO 2026 investigación aplicada y soluciones para el desarrollo regional, mediante esquemas de colaboración con la industria y otros actores sociales (Cai & Lattu, 2022; Abdullah et al., 2024). Desde la perspectiva de la innovación abierta y el modelo de la Triple Hélice, la interacción entre universidad, empresa y Estado constituye uno de los principales mecanismos para fortalecer la cooperación y promover ecosistemas regionales de conocimiento (Etzkowitz & Zhou, 2017). Más recientemente, los enfoques de la Cuádruple Hélice incorporan a la sociedad como un actor fundamental en los procesos de innovación y desarrollo territorial, reforzando la necesidad de construir mecanismos permanentes de gobernanza colaborativa (Carayannis & Campbell, 2009; Shin et al., 2023). En el caso peruano, esta discusión adquiere una relevancia particular. La mayor parte de las operaciones mineras, de los conflictos sociales asociados a la actividad extractiva y de los principales desafíos ambientales se concentran en regiones alejadas de la capital, precisamente donde también se ubican diversas escuelas de minería. Paradójicamente, en la mayoría de casos, estas universidades regionales, que poseen un acceso privilegiado a los territorios donde se desarrolla la actividad minera, continúan enfrentando importantes limitaciones en infraestructura, investigación, internacionalización y vinculación con la industria, desaprovechándose una oportunidad estratégica para fortalecer capacidades científicas y tecnológicas directamente conectadas con las necesidades del sector. Desde esta perspectiva, la proximidad territorial de las universidades a las operaciones mineras no debe enten-
RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2