28 Edición Semanal Pero la verdadera grandeza de esta propuesta no radica únicamente en su dimensión técnica. Su mayor fortaleza es su profundo contenido humano y social. Alrededor del 80% de los estudiantes de ingeniería de minas de la Unamba son hijos de comuneros apurimeños. Son jóvenes que conocen desde niños la realidad de las comunidades alto andinas, que han visto de cerca las dificultades de sus familias y que ahora encuentran en la educación universitaria la posibilidad de cambiar su destino y el de toda una región. Para ellos, una Mina Escuela significa mucho más que un laboratorio de aprendizaje. Será el espacio donde la teoría se transforme en experiencia, donde la investigación genere soluciones para la minería moderna y sostenible, donde la innovación tecnológica dialogue con el conocimiento ancestral de las comunidades, y donde los futuros ingenieros desarrollen las competencias que demanda una industria minera cada vez más responsable, eficiente y comprometida con el ambiente. Lea el artículo completo: http://t.ly/v36sY
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