MINERIA Edición Semanal 330 | Del 07 al 13 de septiembre 2026.

38 Edición Semanal capacidad de respuesta no depende exclusivamente de una brigada, equipos especializados o procedimientos documentados. La capacidad de rescate es un sistema donde interactúan personas, liderazgo, protocolos, recursos, comunicaciones, interoperabilidad, tecnología y aprendizaje continuo. De la respuesta reactiva al Rescate Minero 4.0 La evolución puede entenderse en cuatro etapas: Rescate 1.0 – Reactivo. La organización responde cuando ocurre la emergencia. Rescate 2.0 – Estandarizado. Se desarrollan brigadas, planes, protocolos de respuesta, equipos especializados y simulacros. Rescate 3.0 – Integrado. Se incorporan sistemas de comando, interoperabilidad con otras empresas mineras y coordinación entre organizaciones. Rescate 4.0 – Inteligente. Se integran datos, sensores, drones, robots, cámaras térmicas, sistemas de localización, simulación, analítica e inteligencia artificial. La tecnología no reemplaza al brigadista, amplifica su capacidad para decidir y actuar. Por ello, Rescate 4.0 no significa simplemente incorporar más tecnología, sino transformar la capacidad de respuesta mediante la integración, preparación de personas, liderazgo, interoperabilidad y tecnología. La respuesta comienza antes de la emergencia Los principios esenciales que deben orientar la actuación de toda brigada y cuerpo de emergencias se muestran en los dos triángulos. El triángulo de la Prioridad, que establece la secuencia de intervención: primero la seguridad de la vida, luego la estabilización del incidente y, finalmente, la conservación de la propiedad; y el triángulo de la Supervivencia, que coloca en el centro de la respuesta la protección de uno mismo, la brigaFigura 1. Triángulos de la Prioridad y de la Supervivencia.

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