MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero EDICIÓN 587 / AGOSTO 2026 90 do, ya que la carga de la batería se agotaría antes de llegar a su destino final. Por otro lado, la simulación indicó que sería posible implementar una ruta con infraestructura de carga dinámica compartida, y que serían necesarios 16 Km en total, representando 9% de la ruta completa. Partes interesadas identificadas relevantes en la implementación de rutas logísticas electrificadas Las rutas logísticas electrificadas son una solución novedosa para la exportación de productos de la minería en los países andinos que tiene el transporte rodoviario como la solución tradicional, utilizando camiones con motores a combustión interna. Para un cambio hacia la electromovilidad, es necesario el involucramiento temprano de todas las partes interesadas que pueden contribuir o dificultar su implementación. Las empresas mineras son las partes interesadas clave en la implementación de la logística de productos mineros con camiones eléctricos. Las compañías tienen relaciones directas con todas las demás partes interesadas y el éxito de la implementación de una ruta logística eléctrica se potencia si la iniciativa parte de una empresa minera o una asociación entre ellas. Por lo general, la logística de transporte de productos mineros se lleva a cabo por medio de terceros, por lo que las empresas transportistas tienen también un rol clave, ya que son los que adquieren y operan los camiones eléctricos. Para los casos de uso en que la flota eléctrica de camiones representa un menor TCO, empresas transportistas que oferten equipos eléctricos tienen la ventaja competitiva de un menor costo repasado a sus clientes mineros con la ventaja de imprimir una menor huella de carbono en los productos mineros transportados. Compañías que buscan reducir la huella de carbono de sus productos acabados son los compradores de productos mineros descarbonizados que dictan la demanda y podrían interesarse por un involucramiento temprano en proyectos de rutas logísticas eléctricas. Son fabricantes de bienes durables que, al vender un producto categorizado como premium, podrían pagar un valor adicional a las empresas mineras por productos con menor huella de carbono. Las empresas de otras industrias y las comunidades inseridas en la zona de influencia de las rutas logísticas pueden beneficiarse por la utilización de camiones eléctricos en reemplazo de los diésel tradicionales, por la reducción del ruido y vibraciones generadas por dichos equipos. Además, la circulación de vehículos eléctricos en dicha zona de influencia podría acelerar la instalación de infraestructura de carga eléctrica pública/compartida. Indirectamente, se benefician las empresas mineras por un mejor relacionamiento con comunidades, facilitando su licencia social para operar. El Estado tiene el interés de promover iniciativas de descarbonización para cumplir con las metas nacionales establecidas en el Acuerdo de Paris. Por otro lado, también tiene la función de regular y fiscalizar la implementación de la infraestructura de carga estática y dinámica, además de la homologación de equipos eléctricos. En otras palabras, el Estado puede beneficiarse de la implementación de rutas logísticas eléctricas y un involucramiento temprano de esa parte interesada puede acelerar los permisos asociados. Figura 7. Imagen satelital de la ruta entre Andaychagua y el puerto del Callao a partir de Google Earth. Figura 8. Perfil de elevación de la ruta entre Andaychagua y el puerto del Callao a partir de Google Earth, con destaque para el tramo recomendado para infraestructura compartida de carga dinámica.
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