Del 26 al 29 de octubre se desarrolló en Lima el International Slope Stability 2026 – Symposium, en el que el presidente de Sociedad Minera Cerro Verde y primer vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Tomás Gonzales afirmó que el mapeo estructural se ha constituido en un elemento fundamental en el desarrollo minero.“En líneas generales con esa información hacemos el diseño de la mina, pero cuando ya estamos en producción, ha media que estamos trabajando en los taludes, las circunstancias pueden cambiar un poco, pero si nos hemos equivocado considerablemente con la geología, podemos estar ante una situación compleja”, explicó.Por ello, sostuvo que parte de la responsabilidad del equipo es hacer un seguimiento permanente para que todos los parámetros estén dentro de lo recomendado, como por ejemplo, para hacer la voladura, proceso que actualmente tiene mucha data, que debe ser adecuadamente manejada por los ingenieros para tomar decisiones acertadas. En otro momento, afirmó que como operadores una de las principales cosas que trabajan las empresas mineras en el día a día es la seguridad, para que todos los trabajadores pueden regresar a sus hogares al final de la jornada en las mismas condiciones que llegaron a la unidad minera.“Y ello también implica que nuestros taludes estén en muy buenas condiciones, en que no tengamos inconvenientes y, si los hubiera, debemos manejarlos en forma profesional, lo que hacemos porque tenemos cobertura 24x7 y todos los controles necesarios”, detalló.Gonzales formó parte del panel de expertos “Three Chairs, One Slope”, junto a Bill Estes de Geokon y Cristian Álvarez de Geoblast.En otra de las conferencias, el especialista de Geoblast Chile, Carlos Scherpenisse, abordó la necesidad de integrar la geotecnia con la perforación y voladura para controlar el daño en los taludes y mejorar el desempeño de las operaciones.Indicó que la fragmentación eficiente de la roca debe conseguirse sin deteriorar las zonas que deben permanecer estables, por lo que el diseño de las voladuras requiere comprender las propiedades y la variabilidad del macizo rocoso, además de considerar la energía aplicada.“La información geológica, geotécnica y de perforación permite construir modelos de caracterización y ajustar los diseños a las condiciones del terreno”, puntualizó.En ese contexto, advirtió que el factor de potencia no determina por sí solo la fragmentación ni mide directamente el daño en los taludes, y que técnicas como el precorte dependen de la calidad de la perforación, las características de la roca y la coordinación con las voladuras de producción.Investigación para la estabilidadEl presidente del Comité de Representantes de los Patrocinadores del proyecto Large Open Pit (LOP), Mark Hawley presentó los avances de esta iniciativa internacional, creada en 2005 para promover la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento sobre la estabilidad de taludes en grandes minas a cielo abierto. El proyecto ha desarrollado guías para el diseño de taludes, la evaluación del agua, los botaderos y acopios, las rocas débiles y el monitoreo, además de investigaciones sobre incertidumbre, esfuerzos efectivos y daño en el macizo rocoso.En su cuarta etapa (2025-2028), el LOP contempla nuevas líneas de investigación y publicaciones especializadas, entre ellas la segunda edición de Guidelines for Open Pit Slope Design, que tendrá 13 capítulos y más de 40 autores y colaboradores, y Guidelines for Heap and Dump Leach Design and Operation, con 14 capítulos y más de 35 colaboradores. Hawley también identificó como desafíos la profundización de las minas, la formación de nuevos profesionales, la gestión de grandes volúmenes de datos y la incorporación de inteligencia artificial y aprendizaje automático.Cooperación internacionalEl presidente electo para el periodo 2027-2031 de la Sociedad Internacional de Mecánica de Rocas e Ingeniería de Rocas (ISRM), Sergio A. B. da Fontoura abordó el papel de esta organización en el desarrollo científico y técnico de la geomecánica. Fundada en 1962, la sociedad reúne aproximadamente 7.720 miembros individuales agrupados en 60 grupos nacionales, además de 152 miembros corporativos y 24 comisiones técnicas que trabajan en áreas como minería profunda, estabilidad de taludes, inteligencia artificial y evaluación de riesgos.De cara a su próximo periodo de gestión, planteó fortalecer la difusión del conocimiento mediante los grupos nacionales y ampliar la colaboración con otras organizaciones científicas y técnicas vinculadas con la minería. Entre las iniciativas mencionadas figura la creación de una comisión especializada en geomecánica de minas a cielo abierto, así como el impulso a la investigación, la formación profesional y el intercambio de experiencias entre especialistas.Planificar el drenajeA su turno, directora técnica de Gradient by CP e hidrogeóloga principal de DHI, Carmen Pérez explicó que la gestión del agua subterránea debe incorporarse desde las primeras etapas de planificación de una mina y no únicamente cuando aparecen filtraciones o problemas de estabilidad. Durante su exposición, presentó una comparación de costos para una operación minera: el escenario con drenaje anticipado estimó entre US$ 40 millones y US$ 45 millones en costos asociados al agua durante la vida útil de la mina, frente a un rango de US$ 80 millones a US$ 90 millones cuando no se alcanza oportunamente la despresurización requerida.La especialista indicó que la hidrogeología debe integrarse al modelo geotécnico y a la planificación de largo plazo, con participación de las áreas de operaciones, geotecnia y planificación minera. Asimismo, destacó el seguimiento mediante piezómetros, pozos, caudales de drenaje, bombeo y precipitaciones, junto con sistemas de respaldo, mantenimiento y umbrales de alerta definidos para anticipar cambios en las condiciones del terreno.Modelar las fallasPor su parte, el representante de Vale, Teófilo Costa examinó los criterios para representar el comportamiento de los macizos rocosos en los análisis de estabilidad de taludes. El especialista explicó las diferencias entre los modelos continuos, que consideran el macizo como un medio homogéneo, y los discontinuos, que incorporan fracturas, juntas y otras estructuras. También revisó el uso de sistemas de clasificación como GSI y Q, así como las limitaciones de algunos parámetros empleados en modelos convencionales para estimar la resistencia de la roca.Otro aspecto central de su exposición fue la resistencia al corte de las discontinuidades y su variación durante el desplazamiento. Vieira destacó la importancia de considerar la rugosidad de las juntas, la resistencia de sus paredes, los materiales de relleno, la dilatación y los efectos de escala, debido a que las propiedades medidas en muestras pequeñas pueden diferir de las observadas en estructuras de mayores dimensiones. Además, presentó el método Q-slope como una herramienta empírica para estimar ángulos de inclinación a partir de las características del macizo rocoso. Agua y presión de porosEl asesor global de Piteau Associates de Reino Unido, Geoff Beale abordó la influencia del agua superficial y subterránea en la estabilidad de los taludes. Explicó que, en macizos rocosos duros, el flujo ocurre principalmente a través de redes de fracturas conectadas, mientras que las fallas geológicas y los contactos entre unidades litológicas pueden actuar como barreras que modifican su dirección y velocidad. Por ello, destacó la importancia de comprender la estructura geológica y medir la presión del agua a distintas profundidades mediante piezómetros de cuerda vibrante.Beale también señaló que la excavación puede alterar la roca, reducir su resistencia y aumentar su permeabilidad, lo que facilita la infiltración y el deterioro del material.Respecto de los modelos hidrogeológicos, indicó que su aplicación requiere información suficiente para calibrarlos y validarlos, y que en determinadas condiciones pueden ser más apropiados otros métodos de análisis. Finalmente, destacó la integración de los registros piezométricos y las mediciones de deformación para evaluar la respuesta del talud y ajustar las medidas de gestión.
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