Las últimas noticias reflejan con claridad el momento que vive la minería peruana. Por un lado, el sector continúa siendo uno de los principales motores de la economía nacional, con exportaciones que superaron los US$ 21 mil millones al cierre de abril y más de S/ 4,100 millones transferidos a las regiones por canon, regalías y otros conceptos. Por otro, el país enfrenta dos desafíos que no pueden seguir postergándose: aprobar una nueva Ley MAPE y detener el acelerado avance de la minería ilegal, que hoy comienza a expandirse también sobre el cobre.Desde el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) sostenemos que estas tres noticias forman parte de una misma agenda. La minería formal genera empleo, inversión, infraestructura, divisas y recursos para las regiones. Pero ese aporte solo podrá sostenerse si el país fortalece su institucionalidad y brinda condiciones que permitan desarrollar la actividad minera con reglas claras, seguridad jurídica y una política pública de largo plazo.En ese contexto, resulta fundamental que el próximo Congreso otorgue prioridad al debate de una nueva Ley de Formalización y Promoción de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (Ley MAPE). El Perú necesita una norma definitiva, técnicamente sólida y plenamente aplicable, que diferencie con claridad a quienes realmente buscan incorporarse a la formalidad de los que utilizan los procesos de formalización para encubrir actividades ilegales.La alerta del Fondo Monetario Internacional sobre el rápido crecimiento de la minería ilegal del cobre confirma que este fenómeno está adquiriendo una dimensión aún más preocupante. Ya no estamos frente a un problema concentrado únicamente en el oro. La expansión hacia el cobre amenaza directamente el desarrollo de nuevos proyectos, la competitividad del país y una actividad estratégica para la transición energética mundial.El verdadero debate no es entre minería y desarrollo. El desafío consiste en decidir qué minería queremos promover. Desde el IIMP reafirmamos nuestro compromiso con una minería moderna, competitiva, sostenible y plenamente integrada al desarrollo de las regiones. Esa es la minería que genera bienestar, construye futuro y que el Perú debe defender.Juan Carlos Ortiz, presidente del IIMP