El crecimiento de la actividad económica en 19 regiones durante el segundo trimestre es una señal positiva para el país y, especialmente, para esas poblaciones. Doce departamentos registraron tasas superiores al promedio nacional de 2.6%, mientras que Lambayeque, Ica, Cajamarca, Moquegua y Arequipa estuvieron entre los de mejor desempeño. Detrás de estos resultados están actividades como la minería, la generación eléctrica, la construcción y la agricultura, que demuestran nuevamente su capacidad para dinamizar las economías regionales.En el caso de la minería, su impacto trasciende las propias operaciones. En Ica, por ejemplo, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por el desempeño minero, mientras que en Arequipa esta actividad también contribuyó a una expansión de 4.2%. La minería moviliza proveedores, servicios, empleo e ingresos y genera actividad económica en otros sectores. El desafío es lograr que ese crecimiento se traduzca en desarrollo sostenible, con más infraestructura, mejores servicios públicos y mayores oportunidades para la población. Esta oportunidad cobra especial relevancia ante el escenario favorable de los mercados internacionales y la cartera de proyectos mineros superior a los US$ 64 mil millones.Pero tener recursos no es suficiente. Como ha señalado José Vizquerra, uno de los retos pendientes es agilizar los permisos y viabilizar los proyectos. En minería, donde desarrollar un yacimiento puede tomar entre 10 y 20 años, los plazos son determinantes. Al mismo tiempo, el país debe resolver una discusión que lleva demasiado tiempo pendiente: la formalización de la pequeña minería y minería artesanal. La admisión a trámite por parte del Tribunal Constitucional de una demanda contra la última prórroga del Reinfo abre un nuevo capítulo en este proceso. La formalización debe ser una verdadera vía hacia la legalidad, con reglas claras, plazos y exigencias técnicas. No podemos seguir prolongando indefinidamente un mecanismo transitorio. Los resultados regionales muestran que tenemos sectores productivos capaces de generar crecimiento. El favorable escenario de los metales confirma, además, que existen oportunidades para sostenerlo hacia adelante. El reto será convertir esas oportunidades en inversión, producción y mejores condiciones de vida, dentro de un marco institucional que otorgue predictibilidad y permita que los beneficios de nuestros recursos lleguen cada vez a más peruanos.Tomás Gonzales, primer vicepresidente IIMP