Durante décadas se afirmó que el petróleo movía al mundo. Hoy esa aseveración se traslada al cobre. Sin este metal no habrá transición energética, inteligencia artificial, centros de datos, electromovilidad ni expansión de redes eléctricas. Muchas de las cosas que utilizamos y que aspiramos a desarrollar como sociedad dependen de la minería y, particularmente, del cobre. Y, a diferencia de otros metales, la tecnología aún no ha encontrado un sustituto capaz de cumplir el papel que este desempeña.No es casualidad que el Perú, cuyo principal producto de exportación es el cobre, haya sido sede del Congreso Mundial de Minería. La participación de más de 5,500 asistentes de 55 países y autoridades de diez gobiernos evidencia la alta expectativa global sobre nuestro potencial productivo y sobre lo que podemos aportar en la construcción de un futuro mejor.Para comprender la magnitud de este desafío, basta observar la evolución de la demanda mundial de cobre. La Agencia Internacional de Energía (IEA) proyecta que el consumo global de este metal superará los 31 millones de toneladas hacia 2030. El Perú puede y debe estar a la altura. El reto no se reduce a descubrir nuevos yacimientos o producir más. Debemos hacerlo con mayor eficiencia y desarrollar proyectos en plazos compatibles con las necesidades del mundo. Tenemos talento, recursos y una cartera minera con enorme potencial, pero debemos fortalecer un aspecto crucial para la competitividad: la confianza. Con ella podremos atraer mayor inversión, impulsar la cooperación internacional, construir relaciones sostenibles con las comunidades y acelerar el desarrollo de los proyectos que el mundo necesita. A pocas semanas de iniciar un nuevo gobierno, además del cambio de autoridades regionales y municipales, debemos exigir una agenda que comprenda el valor estratégico de nuestros recursos y la responsabilidad de transformarlos para el bienestar de todos los peruanos. El mundo ha puesto su mirada en el Perú. Ahora nos corresponde generar las condiciones para atraer inversión, ejecutar los proyectos que el país necesita y convertir esa confianza en prosperidad para las próximas generaciones.Juan Carlos Ortiz, presidente del IIMP
Integración de tecnologías satelitales Insar y Ndwi para el monitoreo de la seguridad geotécnica en infraestructuras mineras - Seguir leyendo