Una oportunidad inédita para abordar sus problemas estructurales e impulsar la actividad económica de forma duradera, ofrecen las perspectivas positivas de la minería al Perú, concluye un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), elaborado por Moya Chin y Giovanni Ugazio, junto con la asesora Sonia Muñoz, del Departamento del Hemisferio Occidental. “La coyuntura favorable en los mercados globales otorga al país el espacio fiscal y operativo adecuado para implementar reformas profundas antes de que el ciclo internacional de los metales modifique su rumbo”, destacan. En ese contexto, sostienen que, con la transición energética y el auge de los equipos de suministro eléctrico para la inteligencia artificial, se espera que la demanda mundial de cobre permanezca elevada, lo que probablemente impulsará la economía peruana en los próximos años.Asimismo, la revisión anual del FMI respecto a la economía peruana, muestra que canalizar los ingresos hacia una inversión pública más eficiente podría impulsar de forma permanente el crecimiento potencial hasta en un punto porcentual.En ese sentido, consideran que para el Perú es importante el desbloqueo de las inversiones mineras, así como impulsar reformas estructurales que incrementen la productividad.“El aumento de la minería ilegal tras la pandemia, en el contexto de implicación reciente del crimen organizado, amenaza la inversión minera formal, plantea riesgos de seguridad y gobernanza, y tiene amplias repercusiones socioeconómicas”, indican.Igualmente, manifiestan que ciertas regulaciones laborales y tributarias distorsionadoras han creado obstáculos para que las empresas se formalicen y crezcan, contribuyendo a los altos niveles de informalidad y baja productividad.