Por: Giancarlo Guzmán, Compañía Minera Antapaccay y Juan Manuel Ramírez, Transportes Línea.ResumenEl presente proyecto representa un avance estratégico hacia la sostenibilidad operativa y la eficiencia energética en el sector minero. A través de la incorporación de una flota de buses eléctricos para el transporte de personal, Compañía Minera Antapaccay ha reemplazado su flota tradicional de vehículos diésel por vehículos eléctricos en condiciones mineras de alta exigencia geográfica, reduciendo de forma significativa las emisiones directas de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Esta transición no solo disminuye la dependencia de combustibles fósiles, sino que también refuerza el compromiso de la empresa con la neutralidad de carbono. La implementación de esta tecnología de cero emisiones marca un hito en la transformación del transporte en minería, aportando beneficios ambientales, operativos y sociales, y consolidando una hoja de ruta replicable para otras operaciones del sector.Palabras clave: electromovilidad, minería, GEI. IntroducciónLa minería en Perú representa una parte fundamental de la economía, contribuyendo con una proporción significativa al Producto Bruto Interno (PBI) del país. Sin embargo, también es un sector con un gran impacto ambiental, debido especialmente a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) provenientes de sus operaciones, donde el transporte de personal y equipos es una de las principales fuentes de estas emisiones. Las flotas de vehículos diésel utilizadas para el transporte interno de personal en las minas contribuyen directamente a la contaminación del aire, el ruido y la generación de residuos peligrosos.Antapaccay, una de las minas más representativas de la región sur de Perú, ha decidido dar un paso importante hacia la sostenibilidad con la incorporación de buses eléctricos en su flota de transporte. Este cambio no solo responde a un imperativo ambiental, sino también a la necesidad de reducir costos operativos, fortalecer la resiliencia frente a bloqueos sociales (que afectan el suministro de combustibles fósiles) y mejorar las condiciones de trabajo para los empleados.Este proyecto se alinea con las policitas de descarbonización de Glencore con el objetivo a largo plazo para el 2050 de cero emisiones netas, asimismo, las políticas nacionales e internacionales de reducción de emisiones, como el Acuerdo de París, y con los compromisos de responsabilidad social de la empresa, que busca mejorar la calidad de vida de las comunidades cercanas a la mina, así como de sus empleados.Justificación técnicaEl uso de vehículos eléctricos en minería representa una solución innovadora a los desafíos de sostenibilidad. En el contexto de Antapaccay, la implementación de buses eléctricos tiene el potencial de transformar la operación del transporte de personal, no solo reduciendo la huella de carbono, sino también optimizando los costos asociados al transporte, como los derivados del combustible y el mantenimiento. La capacidad de estos vehículos para operar en condiciones extremas, como las altas altitudes y las pendientes, representa un avance significativo en la aplicación de tecnologías limpias en entornos mineros.Brecha técnicaA pesar de los avances, la adopción de tecnología eléctrica en el transporte de personal minero sigue siendo una novedad. Existen barreras técnicas relacionadas con la infraestructura de carga, la autonomía de los vehículos y la adaptación de estos a las condiciones específicas de la minería, como el clima adverso, la altitud, las pendientes pronunciadas y las rutas complejas.En este contexto, se ha realizado un análisis técnico exhaustivo para superar estas barreras. La experiencia obtenida de visitas a otras minas en Chile y la implementación del programa piloto en Antapaccay, ha permitido validar las condiciones de operación y optimizar las soluciones técnicas necesarias para el despliegue exitoso de los buses eléctricos.Relevancia técnicaEste proyecto no solo responde a una necesidad ambiental urgente, sino que también establece un precedente técnico para la electrificación del transporte minero en el país, reduciendo la huella de carbono de la minería peruana y mejorando la calidad del aire en las comunidades cercanas. Además, el uso de buses eléctricos elimina la dependencia de combustibles fósiles, lo que aumenta la resiliencia operativa en situaciones de contingencia por bloqueos sociales.Objetivos Objetivo principalν Demostrar la viabilidad técnica y operativa del uso de buses eléctricos en entornos mineros, validando su rendimiento en condiciones extremas y logrando la eliminación de emisiones directas de CO2, contribuyendo a la reducción de la huella de carbono en Antapaccay.Objetivos específicosν Validar la operatividad de los buses eléctricos para operar eficientemente en el entorno minero de Antapaccay.ν Demostrar la reducción de contaminantes atmosféricos.ν Lograr una disminución significativa de la energía sonora emitida por los vehículos, contribuyendo al bienestar de trabajadores y comunidades cercanas.ν Eliminación de dependencia y riesgo por derrames de combustibles fósiles.ν Reducción de costos operativos relacionados con el uso de combustibles fósiles.ν Fortalecer los compromisos sociales con las comunidades ofreciendo un transporte limpio y silencioso.Visitas técnicas a ChileComo parte de la fase de investigación para la implementación de la flota eléctrica, se realizaron visitas a Chile en conjunto con los principales proveedores de buses eléctricos, Yutong y King Long, quienes presentaron sus vehículos junto a clientes chilenos que ya cuentan con esta tecnología. Estas visitas sirvieron para aprender de las experiencias previas, tanto en lo que respecta a la infraestructura de carga como a los aspectos operativos de los vehículos eléctricos en minas. Se observaron las soluciones adoptadas para superar los desafíos de autonomía y rendimiento en terrenos difíciles.Programa piloto en AntapaccayEl programa piloto inició en julio y finalizó en agosto de 2023, con el fin de evaluar la viabilidad de los buses eléctricos en el entorno específico de Antapaccay, se llevó a cabo en coordinación con la empresa Enel y BYD, utilizando un bus eléctrico modelo C9 de 46 pasajeros y un cargador eléctrico de 60 kW. Este programa se diseñó para validar el rendimiento de los vehículos en condiciones reales de operación en Antapaccay, considerando factores como la pendiente, la autonomía de los vehículos, la velocidad de recarga y el impacto en la operación general de la mina.Resultados del pilotoRecorrido: el bus eléctrico recorrió 2,907 km y mostró una autonomía promedio de 180 km con una sola carga, superando las expectativas iniciales, considerando que los recorridos diarios de transporte de personal no superan los 100 km.Pasajeros transportados: durante el periodo del piloto se trasladaron 6,766 pasajeros en diferentes servicios internos.Viajes: durante el periodo del piloto se realizaron 226 viajes en diferentes servicios internos.Consumo de energía: durante el periodo del piloto se consumió 1,928 kwh.Rendimiento: el rendimiento promedio fue de 1.23 kwh/km.Condiciones de terreno: en las pendientes más pronunciadas y a altitudes superiores a los 4,000 msnm., el bus mantuvo un rendimiento satisfactorio, sin mostrar signos de sobrecalentamiento o pérdida de potenciaTiempo de recarga: la recarga del bus se realizó en aproximadamente 4.6 horas con cargador de 60 kWh, considerando una carga inicial de 50% hasta el 95% de carga final, lo que permitió mantener una rotación eficiente en el servicio de transporte.La carga del bus se realizaba al 95%, debido a que cuenta con la tecnología del freno regenerativo lo cual según el recorrido y pendientes era de 5%, lo cual le permite recuperar la energía que se genera durante el proceso de frenado. En lugar de convertir esta energía en calor (como ocurre con los frenos tradicionales), el sistema la convierte en energía eléctrica y la almacena en las baterías del bus para su uso posterior. Esto se traduce en una mayor autonomía para los buses eléctricos.Impacto ambiental: durante el piloto el bus eléctrico eliminó de manera inmediata las emisiones directas de 3,762 kg de CO2, cumpliendo con los objetivos de sostenibilidad de la empresa. Además, no se reportaron derrames de combustibles fósiles, lo que minimizó los riesgos ambientales.Proceso de implementaciónEn base a los resultados obtenidos durante el programa piloto de buses eléctricos, Antapaccay ha decidido proceder con la renovación total de la flota de transporte interno de personal, reemplazando el 100% de los buses diésel por eléctricos. En diciembre de 2023, se inició el proceso de licitación para el servicio de transporte, asegurando la transición a una flota 100% eléctrica. La implementación de la nueva flota de 17 vehículos y la infraestructura de recarga eléctrica inició oficialmente en enero de 2025 con nuestro proveedor Transportes Línea.Datos de la nueva flota de vehículos eléctricosBuses eléctricos:ν Cantidad: 13 buses eléctricos.ν Capacidad: 44 pasajeros.Minibuses eléctricos:ν Cantidad: 4 minibuses eléctricos.ν Capacidad: 26 pasajeros.Los buses eléctricos seleccionados son de la marca King Long y son representados localmente por la empresa Cambio Soluciones, los cuales cumplieron con las especificaciones solicitadas en las bases y términos de la licitación, garantizando que el nuevo sistema de transporte interno cumpla con las exigencias operativas de la mina, en cuanto a seguridad, rendimiento y adaptabilidad a condiciones extremas como las que presenta Antapaccay (altitud, pendientes y clima adverso).Estación de carga eléctricaLa construcción de las electrolineras en base a las siguientes características:ν Cantidad de cargadores: 4.ν Capacidad de carga por cargador: 160 KW.ν Tipo de conector de carga: CCS2 (estándar de carga rápida para vehículos eléctricos).La estación de carga implicó un monto de inversión de US$ 800,000 y fue finalizada a finales de septiembre de 2025, para dar continuidad operativa al proyecto se instalaron:ν 2 cargadores de 80 Kw en alquiler.La estación de carga eléctrica está diseñada para asegurar que los 17 vehículos eléctricos puedan ser recargados rápida y eficientemente durante las pausas operativas, asegurando que la flota esté disponible durante todos los turnos de trabajo. Estos cargadores de 160 kW permitirán realizar recargas rápidas, lo que optimiza el tiempo de inactividad de los vehículos y mejora la eficiencia operativa.Certificación de los vehículos eléctricosLos buses eléctricos utilizados en este programa piloto cumplen con regulaciones internacionales exigentes, como las establecidas por la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (UNECE). Estas normas, reconocidas globalmente, garantizan la seguridad y confiabilidad de los vehículos en distintas condiciones operativas.Los vehículos cumplen las siguientes normas:ν UNECE R66.02: certifica la resistencia estructural del vehículo frente a vuelcos. Requiere que la estructura mantenga un espacio de supervivencia para los ocupantes en caso de volcadura, siendo especialmente relevante para vehículos de gran capacidad como los buses.ν UNECE R100: define requisitos específicos de seguridad para vehículos eléctricos, incluyendo aislamiento eléctrico, protección contra descargas, estabilidad del sistema de alto voltaje y procedimientos ante colisiones o fallas térmicas de las baterías.ν UNECE R107: establece requisitos para la construcción de vehículos destinados al transporte de pasajeros, incluyendo condiciones de estabilidad en inclinaciones laterales menores a 28°, sistemas de accesibilidad, salidas de emergencia, disposición interior y señalización.Por otro lado, los buses King Long disponen de accesorios adicionales, cuyo fin es mejorar la seguridad de los pasajeros en todo ámbito posible, como lo son:ν Frenado AEBS: freno automático cuando el bus detecta posible colisión delantera.ν Sistema antifatiga: alerta cuando detecta que el conductor presenta signos de cansancio o distracción al conducir.ν TPMS: alerta al conductor cuando la presión o temperatura de un neumático esta fuera de sus parámetros normales.ν Alcohotest: alerta cuando el equipo detecta signos de alcohol en el conductor al ser testeado.ν Mobileye: sistema de alertas mediante visión artificial sobre posibles colisiones o mal hábito de manejo.Proceso de licitaciónν Fecha de inicio del proceso: diciembre de 2023.ν Objetivo: seleccionar al proveedor encargado del servicio de transporte interno de personal con buses eléctricos para reemplazar por completo la flota de buses diésel.ν Número de vehículos: 17 vehículos eléctricos (13 buses y 4 minibuses).El proceso de licitación inició con el objetivo de elegir al proveedor adecuado que pueda garantizar la operación continua de la flota eléctrica.La infraestructura de recarga fue diseñada y es asumida por Antapaccay.Inicio del proyectoν Fecha de implementación: enero de 2025.ν Flota total: 17 vehículos eléctricos (13 buses y 4 minibuses).ν Infraestructura de carga: 4 cargadores de 160 kW.El inicio de operaciones fue en enero de 2025, donde se comenzó a operar la nueva flota eléctrica en su totalidad. En este periodo se finalizó la transición de los buses diésel a eléctricos, capacitando a los conductores sobre la operación y recarga de los vehículos eléctricos, asegurando que el transporte de personal en la mina se realice de manera más sostenible, eficiente, segura y respetuosa con el medio ambiente.Impactos esperados de la implementaciónReducción de emisiones:ν La flota eléctrica eliminará las emisiones de CO2 derivadas de los buses diésel, contribuyendo de manera significativa a la reducción de la huella de carbono en la operación minera.Mejoras en la eficiencia operativa:ν La infraestructura de carga de cargadores rápidos garantizará una recarga eficiente, lo que permitirá mantener la disponibilidad continua de los vehículos sin interrupciones operativas.Reducción de costos operativos:ν Ahorro en combustible: la transición a energía eléctrica reducirá los costos operativos de combustible en un 90% aproximadamente.ν Ahorro en mantenimiento: los buses eléctricos requieren menos mantenimiento que los vehículos diésel, lo que contribuirá a una reducción adicional de costos operativos.Beneficios sociales:ν Reducción de contaminantes y ruido, mejorando la calidad del aire y el bienestar de los trabajadores y las comunidades cercanas.ν Mayor confort para los trabajadores, quienes disfrutarán de un transporte más limpio, silencioso y seguro.Presentación y discusión de resultadosCero emisiones de CO2Uno de los logros más significativos de la implementación de los buses eléctricos en Antapaccay ha sido la eliminación de emisiones directas de dióxido de carbono (CO2). Los buses diésel, que anteriormente se utilizaban para el transporte interno de personal, emitían grandes cantidades de CO2, debido a la quema de combustibles fósiles. Con la transición a una flota eléctrica, se ha logrado una reducción del 100% en las emisiones directas de CO2 de este servicio.El CO2 evitado mensual a la fecha se muestra en la Tabla 3. En enero, durante la fase inicial de implementación, se evitó 11,117 kg. Desde febrero, el sistema mantiene reducciones mensuales entre 39,095 kg, dependiendo de los turnos y distancias recorridas. Las cifras se basan en el consumo de diésel evitado, aplicando el factor de emisión del GHG Protocol (10.21 kg CO/galón).Proyectando esta tendencia hacia diciembre de 2030, se estima un ahorro acumulado de aproximadamente 2,789 toneladas de CO2 evitado en emisiones directas de fuentes de combustión móviles, con un ahorro anual promedio de 465 toneladas de CO2.El cambio hacia buses eléctricos ha sido un paso decisivo en el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad de la empresa, alineándose con las metas globales para la reducción de las emisiones de GEI. Además, esta acción contribuye directamente a la disminución de la huella de carbono de la operación minera, mejorando la percepción pública de la industria minera peruana.Reducción de contaminantes atmosféricosEl impacto ambiental de los buses eléctricos también se extiende a la calidad del aire local. Los vehículos diésel emiten contaminantes atmosféricos como monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOx), material particulado (PM) e hidrocarburos (HC), que tienen efectos adversos tanto para la salud de los trabajadores como para las comunidades cercanas.Con la introducción de los buses eléctricos, se ha logrado una notable reducción en la emisión de estos contaminantes:ν Monóxido de carbono (CO): reducción del 100%.ν Óxidos de nitrógeno (NOx): reducción del 100%.ν Material particulado (PM): reducción del 100%.ν Hidrocarburos (HC): reducción del 100%.Este cambio no solo mejora la calidad del aire en la mina, sino que también reduce la exposición de los trabajadores a estos contaminantes tóxicos. Las comunidades cercanas, que anteriormente podían verse afectadas por la polución, ahora disfrutan de un aire más limpio, lo que refuerza el compromiso social de Antapaccay con su entorno.Reducción de ruidoOtro de los impactos clave de los buses eléctricos es la significativa reducción de la contaminación acústica. Los vehículos diésel generan un nivel elevado de ruido, debido al motor de combustión, lo que afecta tanto a los trabajadores como a las comunidades cercanas, y contribuye a la fatiga y el estrés.Las mediciones acústicas evidencian una reducción significativa de los niveles de ruido tanto en condiciones estacionarias como en movimiento para las unidades eléctricas.ν Con el vehículo detenido, las mediciones en el interior del bus eléctrico muestran hasta 16 dB menos en comparación con el diésel, lo cual representa una mejora sustancial en la experiencia de los pasajeros y del conductor.ν En movimiento, la reducción del ruido percibido desde el exterior llega a ser de 12 dB menos, lo cual contribuye a un entorno urbano más silencioso y amigable.Esta mejora no solo eleva el confort, sino que también contribuye a reducir la contaminación acústica en entornos sensibles como zonas residenciales, hospitales o escuelas.Esta mejora en el entorno acústico tiene implicaciones positivas tanto para la salud de los trabajadores como para la fauna local, ya que el menor ruido contribuye a la preservación de los ecosistemas cercanos a la mina.En las Tablas 4 y 5 se puede visualizar a detalle las mediciones realizadas para evidenciar la reducción de ruido.Eliminación de derrames de combustibles fósilesLos buses eléctricos eliminan por completo el riesgo de derrames de combustibles fósiles y lubricantes, un problema frecuente en las operaciones mineras con vehículos de combustión interna. Los derrames de combustible no solo representan un peligro ambiental inmediato, sino que también conllevan costos de limpieza y posible daño a los ecosistemas cercanos.Con la transición a vehículos eléctricos, Antapaccay ha eliminado este riesgo por completo, lo que contribuye a la protección del entorno natural. Además, esto reduce los costos asociados con la gestión de residuos peligrosos, como el combustible y los aceites usados.Dependencia de combustibles fósiles en el uso de vehículos eléctricosUno de los aspectos más destacados del proyecto ha sido la eliminación de la dependencia de combustibles fósiles en el servicio de transporte interno de personal en la mina. Los buses eléctricos, a diferencia de los vehículos diésel, no requieren de gasóleo ni de otros combustibles fósiles para su operación. Este cambio tiene implicaciones significativas tanto a nivel económico como estratégico, y marca una diferencia crucial en la resiliencia de la operación minera, especialmente en contextos de bloqueos sociales o interrupciones en el suministro de combustible.Impacto en la resiliencia operativaUno de los beneficios más inmediatos de la adopción de buses eléctricos es la independencia de fuentes de combustible externas, como el diésel, que pueden verse afectadas por factores como bloqueos en las rutas de suministro, huelgas en las refinerías o cambios en las políticas gubernamentales. En el pasado, las interrupciones en el suministro de combustible fósil afectaban la continuidad operativa del transporte de personal en las minas, especialmente durante situaciones de crisis social en Perú, como bloqueos o protestas en las comunidades cercanas a las operaciones.Con los buses eléctricos, la mina ha logrado minimizar su vulnerabilidad a estos riesgos, ya que los vehículos no dependen de las infraestructuras externas de suministro de combustible. En lugar de depender de la disponibilidad de diésel, la mina ahora depende de cargadores eléctricos y de una red de infraestructura de recarga interna, lo que le permite mantener la operatividad del servicio de transporte de personal, incluso en situaciones de contingencia.Impacto económico y eficiencia operativaA nivel económico, la independencia de los combustibles fósiles también se traduce en ahorros significativos en los costos operativos. En comparación con los buses diésel, que consumen una cantidad considerable de combustible mensual, el uso de energía eléctrica es mucho más barata, lo que se refleja en una reducción de hasta un 90% en los costos de combustible.Además, los buses eléctricos tienen menores costos de mantenimiento que los vehículos diésel. Los vehículos eléctricos tienen menos piezas móviles y no requieren de cambios de aceite, filtros de combustible ni de sistemas de escape complejos. Esto reduce tanto el gasto en mantenimiento preventivo como en reparaciones a largo plazo, contribuyendo a una mayor eficiencia operativa.Reducción de costos a largo plazoLa dependencia de combustibles fósiles genera incertidumbre económica, ya que los precios del petróleo y del gas diésel fluctúan constantemente, debido a factores globales como la oferta y la demanda, así como los conflictos geopolíticos. Estos precios pueden dispararse repentinamente, afectando los presupuestos operativos y los márgenes de rentabilidad de las minas.Con la adopción de buses eléctricos, la mina ha reducido significativamente esta vulnerabilidad económica, ya que los costos de electricidad son más estables y previsibles. Al tener una infraestructura interna de recarga, el costo de la electricidad es más controlable y la mina puede optimizar el uso de energías renovables (si se incorporan a la red eléctrica local), lo que puede contribuir aún más a la reducción de su huella de carbono y a la mejora de la sostenibilidad económica.Impacto en la sostenibilidad y la imagen corporativaEn términos de sostenibilidad, el uso de vehículos eléctricos marca un compromiso claro de Antapaccay hacia la reducción de la huella de carbono y la descarbonización de sus operaciones. Al reducir la dependencia de combustibles fósiles, el proyecto no solo ayuda a la mina a cumplir con sus metas de sostenibilidad y los acuerdos internacionales sobre cambio climático, sino que también mejora la percepción pública de la empresa, posicionándola como un líder en innovación tecnológica y responsabilidad social en la minería peruana.En Tabla 6, se muestran los resultados respecto a galones de combustible fósiles no consumidos como resultado de la implementación del proyecto.Desde el inicio en enero de 2025 hasta diciembre de 2030, se proyecta una reducción acumulada de aproximadamente 273,956 galones de diésel, con un ahorro promedio anual estimado de 45,659 galones. Esta reducción contribuye directamente a disminuir la dependencia de combustibles fósiles en el transporte de personal.Fortalecimiento de compromisos socialesLa transición a buses eléctricos no solo ha tenido un impacto ambiental positivo, sino que también ha contribuido al fortalecimiento de los compromisos sociales de Antapaccay. El transporte limpio y cómodo ha mejorado la experiencia de los trabajadores y las comunidades cercanas, al ofrecerles una opción de transporte más eficiente, silencioso y libre de emisiones.Este cambio en el transporte también contribuye a la mejora de la percepción de la industria minera ante el público, al demostrar un compromiso con la sostenibilidad y el bienestar de las comunidades. Además, la reducción de la dependencia de combustibles fósiles fortalece la resiliencia operativa de la mina, especialmente en situaciones de bloqueos sociales que puedan interrumpir el suministro de combustible.Beneficios sociales directosMejora de la calidad de vida de los trabajadores al ofrecer un transporte más cómodo.Reducción de los impactos negativos del transporte sobre las comunidades cercanas.Generación de un ambiente de trabajo más saludable, debido a la reducción de contaminantes y ruido.Conclusiones1. El proyecto ha demostrado que los buses eléctricos son viables y operativos en las extremas condiciones de Antapaccay. Los vehículos han operado de manera eficiente a altitudes superiores a los 4,000 msnm. y en pendientes pronunciadas, sin pérdida de potencia ni autonomía. La infraestructura de recarga instalada ha asegurado la continuidad operativa sin interrupciones, validando que esta tecnología es adaptable y escalable a largo plazo.2. La eliminación total de emisiones de CO2 y otros contaminantes (como NOx, CO, PM) ha mejorado significativamente la calidad del aire local. Esta transición a buses eléctricos ha reducido el impacto ambiental de la operación, mejorando la salud de los trabajadores y comunidades cercanas y posicionando a Antapaccay como líder en sostenibilidad en el sector minero.3. Los resultados confirman que la tecnología eléctrica ofrece beneficios significativos en la mitigación del ruido, tanto hacia el exterior del vehículo como en el interior del habitáculo. En condiciones estacionarias, los buses eléctricos presentan reducciones de hasta 16 dB en el interior (por ejemplo, en el salón delantero: 33.6 dB eléctrico vs 49.6 dB diésel).En movimiento, la medición realizada desde la vereda durante el paso del bus, mostró una disminución de 12 dB (60 dB eléctrico vs 72 dB diésel).Esta característica, sumada a la reducción de emisiones, hace que el bus eléctrico sea una opción más sostenible, confortable y adecuada para operaciones urbanas y periurbanas donde el impacto acústico es un factor crítico para la salud ocupacional, la seguridad y el entorno comunitario.4. Al eliminar la dependencia de diésel, los buses eléctricos han eliminado los riesgos ambientales asociados a los derrames de combustibles fósiles. Además, esta independencia energética ha mejorado la resiliencia operativa, garantizando el transporte de personal, incluso durante bloqueos sociales o crisis de suministros.5. Los buses eléctricos han permitido una reducción de costos operativos de hasta el 80% en combustible. También, los costos de mantenimiento han disminuido, lo que mejora la rentabilidad de la operación minera a largo plazo.6. La transición a buses eléctricos ha fortalecido los compromisos sociales de Antapaccay, proporcionando un transporte más limpio y silencioso para los trabajadores. Esto ha mejorado la experiencia laboral y beneficiado a las comunidades cercanas, mostrando el compromiso de la empresa con el bienestar social y ambiental.7. El proyecto ha cumplido con éxito los objetivos planteados, demostrando que los buses eléctricos son una solución viable y rentable para la minería. La transición ha generado beneficios ambientales, económicos y sociales, eliminando la dependencia de combustibles fósiles, reduciendo los costos operativos y reforzando los compromisos sociales de la empresa. Este proyecto establece un precedente en la minería peruana, mostrando el potencial de la electromovilidad para transformar el sector hacia una minería más sostenible.BibliografíaCarter, J. 2020. Electric vehicles in mining: Trends and opportunities for sustainable operations. Journal of Sustainable Mining, 18(4), 230-240. https://doi.org/10.1016/j.josum.2020.08.004Codelco. 2020. Electrificación del transporte en minería: Un camino hacia la sostenibilidad. Codelco. https://www.codelco.com/sostenibilidad/electrom ovilidad-mineraGarcía, M., & López, D. 2019. La implementación de buses eléctricos en sectores industriales: Un enfoque hacia la descarbonización. Revista de Energías Renovables, 14(2), 45-58. https://doi.org/10.1016/j.reer.2019.04.002International Energy Agency. 2021. The future of electric vehicles in transport and mining. International Energy Agency. https://www.iea.org/reports/the-future-of-electric-vehicles-in-transport-and-miningMinisterio del Ambiente del Perú. 2021. 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