Esta semana se inicia la décimo cuarta edición del Simposium Internacional del Oro, Plata y Cobre que organiza la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), y que refleja, con la incorporación por primera vez del cobre, el cambio que ha experimentado en los últimos años la producción minera peruana.Sin duda, el avance e incremento de la extracción cuprífera con la puesta en marcha de nuevas unidades mineras en la década reciente es algo plausible, sin embargo, no ha ocurrido lo mismo con la industria aurífera que, pese al potencial con el que contamos, ha ido perdiendo protagonismo en el PBI minero.A consecuencia de ello, en la actualidad es el cobre el principal commodity minero del Perú y el mayor generador de ingreso de divisas al país, sin embargo, esto no fue siempre así y por mucho tiempo nuestro metal estrella fue el oro.Lamentablemente, desde la suspensión de proyectos como Quilish y Conga (Cajamarca), que en conjunto representan una producción superior al millón de onzas de oro anuales, esta industria ha ido en retroceso y en 2021 se reportó una caída de 33% con relación a los resultados del año prepandemia 2019. Esto debido al propio agotamiento de las minas en operación, pero sobre todo, por la no puesta en marcha de nuevos proyectos que permitan mantener el ritmo productivo de, por ejemplo, los primeros años de la década del 2010 cuando superábamos las cinco millones de onzas frente a menos de un millón registradas en 2021.En cuanto a proyectos para futuras minas auríferas, de acuerdo con cifras oficiales que incluyen a Conga, tenemos un proyectado de US$ 7,818 millones, sin embargo, si restamos los US$ 4,800 millones que corresponden a la iniciativa de Yanacocha paralizada hace una década, quedan US$ 3,018 millones, es decir, solo el 5.7% de la cartera total de inversiones mineras. Se trata de cifras poco alentadoras para una industria que podría hacer crecer exponencialmente el ingreso de divisas al país, la generación de empleo y los encadenamientos productivos que permitan superar la pobreza en las zonas más distantes de los centros urbanos en el país.En ese sentido, es necesario revisar lo acontecido en los últimos años y reactivar la minería del oro en el Perú, dado que es un metal que históricamente no ha decaído en importancia en el contexto internacional, y actualmente ha alcanzado un nivel de precios importante, que por decisiones erróneas del pasado no estamos aprovechando hoy en beneficio del desarrollo del Perú.Venancio Astucuri, director.