La gestión de un proyecto minero debe ir más allá del cumplimiento de plazos, costos y alcance, e incorporar desde sus primeras etapas los impactos que tendrá en las comunidades y el territorio, sostuvo el especialista en Gestión de Proyectos Mineros, Víctor Hernández.Durante una conferencia organizada por la Seccional Cerro de Pasco del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), explicó que una adecuada planificación permite anticipar necesidades que surgirán durante la construcción y operación, de manera que estas puedan convertirse en oportunidades para las poblaciones del entorno. En ese sentido, consideró que el relacionamiento con las comunidades no debería comenzar cuando aparecen los problemas, sino desde la concepción del proyecto.Señaló que el valor de una iniciativa minera no debe medirse únicamente por su rentabilidad económica, sino también por su capacidad para generar empleo, dinamizar la economía local, mejorar el bienestar y dejar infraestructura que pueda ser aprovechada por la población.En esa línea, planteó que la gestión de los proyectos debe buscar una articulación entre la industria minera y las actividades productivas existentes en el territorio. Esta visión, dijo, permite que la inversión genere beneficios que trasciendan el periodo de construcción o la propia operación minera, al incorporar desde la planificación las necesidades y capacidades existentes en el territorio.Uno de los aspectos centrales planteados por Hernández fue la necesidad de involucrar a las comunidades desde las primeras etapas del proyecto. Explicó que conocer con anticipación los requerimientos de una inversión puede permitir que la población se prepare y aproveche las oportunidades que se generarán.A su juicio, esta planificación también debe considerar las actividades económicas que ya desarrolla la población. Por ello, propuso que la incorporación de la comunidad al proyecto minero no debería significar el abandono de sus actividades tradicionales, sino la búsqueda de complementariedades que permitan sostenerlas.De esta manera, la gestión del proyecto puede incorporar una mirada de largo plazo que considere no solo la etapa de construcción y operación, sino también el escenario posterior al cierre. Finalmente, el especialista también destacó que, en este nuevo enfoque, las habilidades de comunicación y relacionamiento adquieren especial relevancia.