El Perú tiene una oportunidad concreta para recuperar dinamismo en la actividad minera. La posibilidad de alcanzar niveles de inversión cercanos a los US$ 10,000 millones anuales, a partir del destrabe de proyectos, la reducción de la burocracia y una mayor seguridad jurídica, demuestra que existe un importante espacio para crecer. El desafío es generar las condiciones para que esa oportunidad se convierta en construcción, producción y desarrollo para el país.Pero crecer no significa depender de un solo metal. El Perú es un país polimetálico y esa diversidad constituye una de nuestras principales ventajas. Las cifras del primer semestre muestran que, si bien el cobre continúa siendo uno de los pilares, otros metales han registrado mayores tasas de crecimiento. Esto debe llevarnos a mirar el resultado con perspectiva, sin perder de vista la importancia estratégica del cobre para nuestra economía y para el mundo.Sin embargo, ninguna oportunidad de inversión será sostenible si no contamos con territorios seguros. La declaración del Estado de emergencia en diez distritos de Cajamarca por el avance de la minería ilegal y la violencia asociada, evidencia que este fenómeno ha dejado de ser únicamente un problema sectorial. Por eso, debemos diferenciar claramente entre quienes buscan incorporarse a la formalidad y las organizaciones que operan deliberadamente al margen de la ley. El pequeño productor que quiere formalizarse necesita una ruta viable y condiciones que le permitan desarrollar su actividad dentro del marco legal. Frente a quienes utilizan la minería ilegal para sostener economías criminales, la respuesta del Estado debe ser firme y sostenida.Desde el IIMP consideramos que el Perú debe aprovechar el momento favorable que atraviesa la minería para fortalecer su posición como uno de los principales productores de minerales del mundo. Tenemos recursos, experiencia y una demanda internacional creciente. Lo que necesitamos es generar las condiciones para que la inversión avance, la producción crezca y las actividades ilegales no sigan ganando espacio.La oportunidad está frente a nosotros. Convertirla en desarrollo dependerá de la capacidad para tomar decisiones que permitan atraer inversión, fortalecer la actividad formal y garantizar la seguridad y la institucionalidad que el país necesita.Roberto Maldonado, segundo vicepresidente IIMP
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