El presidente de la Cámara Minera de Chile advirtió que los proyectos greenfield pueden tardar hasta 18 años en llegar a producción y planteó para Perú y Chile una hoja de ruta basada en permisos en paralelo, información geocientífica pública, licencia social temprana y mayor financiamiento a la exploración.Lima, 16 de setiembre de 2026.- Los retrasos en la maduración de los proyectos mineros tienen un impacto directo en las exportaciones y la recaudación fiscal. Cada año adicional que demora en desarrollarse un proyecto de 200 mil toneladas de cobre puede postergar alrededor de US$2,400 millones en exportaciones, advirtió Manuel Viera, presidente de la Cámara Minera de Chile, durante la conferencia “La maduración de proyectos greenfield y su coyuntura geoeconómica”, organizada por la Seccional Apurímac del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).El costo del tiempoLa demora no se concentra en la construcción. Viera explicó que una parte importante del plazo corresponde a las etapas previas a la decisión de inversión, entre ellas la exploración, los estudios, los permisos, el relacionamiento con las comunidades y el financiamiento. En el caso peruano, señaló que la autorización para iniciar perforaciones puede tomar hasta 68 meses y que el desarrollo de un proyecto puede involucrar cientos de trámites ante distintas entidades.A su juicio, estos retrasos también reducen el valor económico de los proyectos y postergan los ingresos que podrían recibir el Estado y las regiones. “Y yo le he puesto, el peor impuesto no es el royalty, es el tiempo”, afirmó.El expositor señaló que Perú tiene una oportunidad por la cantidad de proyectos greenfield que mantiene en cartera. Mencionó entre ellos Tía María, Zafranal y Los Chancas, y estimó que alrededor de 1,5 millones de toneladas de cobre están asociadas a proyectos pendientes de desarrollo. Frente a este escenario, planteó concentrar los esfuerzos en las primeras etapas de exploración, utilizando información geocientífica pública, inteligencia artificial, geofísica y sensores de alta resolución para identificar blancos con mayor rapidez y reducir el riesgo antes de comprometer mayores inversiones.Una hoja de rutaViera propuso cinco líneas de acción para acortar la maduración de los proyectos en Perú y Chile: convertir el dato geocientífico en infraestructura pública; establecer permisos con plazos definidos y evaluación en paralelo; abordar la licencia social antes del Estudio de Impacto Ambiental; simplificar las fases del desarrollo con ingeniería madura antes de la decisión final de inversión; y financiar la etapa de mayor riesgo para competir por capital destinado a empresas junior. La propuesta busca acelerar los proyectos sin reducir los estándares ambientales.El presidente de la Cámara Minera de Chile también destacó el potencial de tecnologías como la teledetección hiperespectral, la aerogeofísica y la inteligencia artificial para mejorar la identificación de nuevos recursos. Sin embargo, remarcó que su efectividad depende de contar con información geocientífica de calidad y disponible para los exploradores. “Si en 5 años bajamos la maduración de 17 a 10 años el cobre que hoy es un número en una cartera será recaudación recién al 2032 no al 2040”, finalizó.
Anuncian cartera de US$ 672 millones para 57 proyectos de exploración minera en el XXIII Congreso Peruano de GeologíaSeguir leyendo
Minem plantea nuevo desafío para la minería: más mujeres en puestos de decisión y con mejores oportunidades laboralesSeguir leyendo
Volcan apuesta por una mina conectada y automatizada para llevar a Romina hacia la Minería 4.0Seguir leyendo