REVISTA MINERÍA 554 | EDICIÓN NOVIEMBRE 2023

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MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 6 PRESIDENTE: Abraham Chahuan 1er. VICEPRESIDENTE: Darío Zegarra 2do.VICEPRESIDENTE: Juan Carlos Ortíz DIRECTORES Raúl Garay Jimena Sologuren Johny Orihuela Julia Torreblanca Miguel Cardozo Roberto Maldonado Rómulo Mucho Alfredo Alfaro Edgardo Orderique Diana Rake Tomás Gonzáles EXPRESIDENTE: Víctor Gobitz REPRESENTANTE CIP: Germán Arce GERENTE GENERAL: Carlos Diez Canseco COMITÉ EDITORIAL: Miguel Cardozo Roberto Maldonado Richard Contreras Darío Zegarra Luz Cabrera Diógenes Uceda Rómulo Mucho MINERÍA es la publicación oficial del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú Calle Los Canarios 155-157, Urb. San César - II Etapa, La Molina, Lima 12, Perú. Telf. (511) 313-4160 / E-mail: rmineria@iimp.org.pe http://www.iimp.org.pe «Hecho el Depósito Legal Nº 98-3584 en la Biblioteca Nacional del Perú» El Instituto de Ingenieros de Minas del Perú no se solidariza necesariamente con las opiniones expresadas en los artículos publicados en esta edición de MINERÍA. Se autoriza la reproducción de los textos siempre que se cite la fuente Contenido Histórico 82Minerales en el Imperio Azteca Legal y Tributario 08 La puesta en valor del patrimonio minero: un análisis desde el caso del Complejo Metalúrgico La Oroya 38 La minería se renueva Innovación 46 Marco de presentación y benchmarking de proyectos de recursos Geología y Exploraciones 66 Evaluación técnica en el diseño de perforación y voladura con el fin de mejorar la granulometría que ingresa a planta de beneficio Universidades Editorial 07 El futuro y las perspectivas de las fundiciones Director: Homar Lozano Subdirector: Venancio Astucuri Editor: Hebert Ubillús Arriola Publicidad: 961748318 / 944570038 Colaboradores: María Justiniani – Kash Sirinanda – M A Noppé – Emerson Quiche, Janeth Ramos, Diego Pacheco y Tenshi Suehiro – Jorge Olivari Diagramación: César Blas Valdivia Corrección: C & S Comunicaciones PUBLICACIÓN OFICIAL DEL IIMP www.revistamineria.com.pe rmineria@iimp.org.pe 554 Noviembre 2023 Ofrecer a nuestros lectores conocimiento, tecnología e innovación, orientados al desarrollo productivo y sostenible de las operaciones mineras, buscando la mejora de la calidad y competitividad del sector minero. Misión: Foto: Minsur

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 7 El futuro y las perspectivas de las fundiciones Editorial Desde hace algún tiempo en nuestro país se cuestiona el por qué no contamos con más fundiciones y refinerías para dotar de mayor valor agregado a los minerales que producimos, lo que desde una perspectiva simple parece a todas luces lógico y razonable. Sin embargo, como ya han explicado algunos empresarios mineros, se trata de dos actividades distintas: una es la producción de minerales y otra la fundición y refinación de metales, que pese a estar vinculadas, como negocio son inversiones que van por caminos y responden a prácticas distintas. Un reciente estudio de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), da cuenta que la sobrecapacidad en las fundiciones actuales se mantendrá hacia el 2030, siendo un mercado que lidera China no solo por la cantidad sino también por la eficiencia de sus plantas, con lo que no es fácil competir e ingresar a este mercado. El mismo informe, que utiliza data de 2022, precisa que a pesar del incremento en la producción de cobre de los últimos años, solo se utiliza el 73% de la capacidad nominal instalada de las fundiciones en el ámbito global. En ese sentido, detalla que las siete plantas que tienen en Chile muestran baja competitividad en costos frente a sus pares de Asia, es decir, ingresar a ese mercado, requiere de incentivos especiales para atraer inversiones de largo plazo que también estén alineadas con los estándares medioambientales vigentes. En nuestro país, tras 13 años de paralización, en octubre de este año reinició operaciones el circuito de zinc del Complejo Metalúrgico de La Oroya, que en su tiempo fue el principal referente de refinación de metales de Sudamérica. Sin duda fue una noticia auspiciosa, no solo por lo que significa este complejo para el país, sino también por el renovado sistema que se tiene previsto utilizar para la refinación futura de cobre enlazada con la producción de fertilizantes, que fue científicamente sustentada por el desaparecido y recordado ingeniero Carlos Villachica. Asimismo, se proyecta poner en práctica la producción simultánea de cal, cemento ecológico y alimentos con la captura del CO2, lo que marcaría un hito en la metalurgia peruana y global. Este tipo de iniciativas, que hemos difundido a través de nuestras páginas, consideramos que deben tener el apoyo público y privado, con el fin de contar con más fundiciones y refinerías que generen otro tipo de valor agregado para el desarrollo y así contribuir con la seguridad alimentaria de la humanidad. Como se puede apreciar, el contexto para la construcción de nuevas plantas de este tipo en el Perú, constituye todo un reto que como país minero debemos asumir para, en base a la experiencia de los profesionales de la metalurgia, podamos aportar al desarrollo sostenible del planeta, lo que obviamente requiere el análisis de mercado correspondiente. La explotación de minerales es un pilar que no debemos descuidar, pues es la base de los ingresos económicos del país. Toda propuesta para impulsar la construcción de fundiciones y refinerías, debe verse como un negocio distinto que tiene sus propias particularidades y oportunidades que deben explorarse debidamente en beneficio del Perú. Homar Lozano, director.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 8 Legal y Tributario La puesta en valor del patrimonio minero: un análisis desde el caso del Complejo Metalúrgico La Oroya Por: María Justiniani Romero, Universidad Católica San Pablo. Resumen Además de los pasivos ambientales mineros que a la fecha oscilan entre los 6,900 y 7,0001 a nivel nacional, existen otras unidades mineras que corren el riesgo de quedar abandonadas o ser paralizadas de forma definitiva, incrementando el patrimonio minero inactivo. Al respecto, su falta de atención, su gestión deficiente y los escenarios limitados que existen para su tratamiento, comprometen seriamente el desarrollo sostenible que se exige para todas las actividades y etapas vinculadas a la minería. En ese escenario, se deben evaluar otras alternativas que permitan un mejor aprovechamiento de dicho patrimonio, que sostenga equilibradamente el desarrollo económico, la protección ambiental y la promoción social. A tal efecto, a través del análisis desarrollado en el presente trabajo se describe el escenario actual sobre el tema en el Perú, tomando el caso del Complejo Metalúrgico de La Oroya como uno relevante, por sus características particulares, la importancia de su atención inmediata y el papel que tiene para la recuperación integral y sostenible de La Oroya, así como los escenarios que se manejan en otros países, pioneros y referentes en la gestión del patrimonio minero inactivo. A partir de dicho análisis, se ha determinado que no existe limitación alguna que permita plantear una política para la revalorización del patrimonio 1 Con arreglo al anexo de la Resolución Ministerial Nº 355-2022-MINEM/DM de fecha 7 de septiembre de 2022, a la fecha ascienden a 6,903. Recuperado de : https:// cdn.www.gob.pe/uploads/document/ file/3626577/PAM_2022_RM_ANEXO.pdf. pdf?v=1663107728. Fecha de consulta : 18 de junio de 2023. Trabajo ganador del espacio Legal y Triburario del Foro TIS de PERUMIN 36.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 9 Abstract In addition to mining environmental liabilities, which currently range between 6,900 and 7,000 nationwide, there are other mining units that are at risk of being abandoned or permanently shut down, increasing the inactive mining assets. In this regard, their lack of attention, deficient management and the limited scenarios that exist for their treatment seriously compromise the sustainable development that is required for all activities and stages related to mining. In this scenario, other alternatives should be evaluated that allow for a better use of this heritage, which would sustain economic development, environmental protection and social promotion in a balanced manner. To this effect, through the analysis developed in this paper we describe the current scenario on the subject in Peru, taking the case of the Metallurgical Complex of La Oroya as a relevant one, due to its particular characteristics, the importance of its immediate attention and the important role it has for the integral and sustainable recovery of La Oroya, as well as the scenarios that are managed in other countries, pioneers and referents in the management of inactive mining patrimony. Based on this analysis, it has been determined that there is no limitation that would make it possible to propose a policy for the revaluation of inactive mining heritage. In this sense, as a result of the research, it has been determined that all actions adopted for the alternative revaluation of the inactive mining heritage contribute to the sustainable development of the country. minero inactivo. En tal sentido, como resultado de la investigación, se ha determinado que todas las acciones que se adopten para la revalorización alternativa del patrimonio minero inactivo, contribuyen con el desarrollo sostenible del país. Introducción De manera previa al desarrollo de los aspectos relevantes de la investigación, cabe precisar lo siguiente: (i) para efectos del presente trabajo se entiende como “patrimonio2 minero inactivo” a toda la herencia minera que existe en el Perú y que está compuesta por pasivos ambientales, unidades mineras abandonadas e incluso unidades paralizadas; (ii) al hablar de la “puesta en valor del patrimonio minero”, se hace referencia a la revalorización alternativa como un modelo sostenible, para lo cual se considerará la experiencia comparada y, (iii) en cuanto al Complejo Metalúrgico de La Oroya, se ha considerado como caso de estudio porque forma parte de herencia minera peruana, especialmente por los valores intrínsecos con los que cuenta y que se desarrollarán como parte del presente trabajo. Considerando el importante desarrollo de actividades mineras en el país y el impacto de cada una de las etapas que comprende, a la fecha se observan una serie de problemas en torno a la gestión del patrimonio minero inactivo, tales como: (i) Escasos o nulos esquemas regulatorios y/o mecanismos de gestión eficaces del patrimonio minero inactivo que lo incluyan en los procesos vinculados con el desarrollo sostenible nacional y, (ii) la visión limitada al cierre definitivo del patrimonio minero inactivo, entendido en su sentido litera3, que compromete el rol promotor del Estado4, por el cual evalúa y fomenta todos los escenarios que permitan una inversión en el patrimonio minero inactivo que permita la sostenibilidad a través de su aprovechamiento. 2 Al hablar de patrimonio, debe entenderse la referencia a los bienes, derechos y obligaciones que corresponden a una persona –natural o jurídica- o inclusive a un país (Yrarrázaval, 2011).

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 10 Por lo indicado, la idea de la revalorización del patrimonio minero inactivo como aspecto que contribuiría al desarrollo sostenible del país y que se enmarca en los parámetros de adaptación al cambio climático, es parte fundamental y central del presente trabajo. Objetivos  Evaluar el marco regulatorio aplicable al patrimonio minero inactivo (o en riesgo de inactividad) con el fin de determinar si sus lineamientos promueven el aprovechamiento del referido patrimonio para contribuir al desarrollo sostenible del país.  Evaluar, a partir del estudio del caso del Complejo Metalúrgico La Oroya, si la puesta en valor (revalorización turística) del patrimonio minero inactivo (o en riesgo de inactividad), es una vía adecuada a efectos de contribuir al desarrollo sostenible del país y hacer frente al cambio climático.  Identificar y analizar los distintos escenarios que se presentan en los principales países mineros en el mundo, con el fin de establecer los mecanismos legislativos y/o de gestión empleados para el cumplimiento de la sostenibilidad ambiental frente al reto que supone el tratamiento del patrimonio minero inactivo. Desarrollo y colección de datos Objetivo 1: evaluación del marco regulatorio vigente respecto al patrimonio minero inactivo El ciclo negativo cada vez más latente, actividades humanas, generación de gases de efecto invernadero (GEI) y calentamiento global, ha tenido una consecuencia mucho más grave: el cambio climático. Este escenario esconde una terrible realidad: nuestra sociedad se ha ubicado en un camino, probablemente sin retorno, hacia el “colapso mundial” y no se están adoptando medidas eficaces (Giddens, 2009). Al respecto, esta situación impulsó que entre los años 1950 a 1960 se iniciaran los debates mundiales acerca de la protección ambiental y el desarrollo económico. Uno de los documentos más importantes que se generaron en torno a dicho debate fue el Informe Brundtland de 1987, en el cual se define por primera vez el concepto de “desarrollo sostenible”, entendido como aquel a partir del cual se satisface las necesidades de las actuales generaciones sin comprometer las de las futuras, atendiendo al equilibrio social y ecológico y prioritariamente a las necesidades de los más pobres”. A la fecha, a través de la llamada “Agenda 2030” se han fijado 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible5. A nivel nacional, el desarrollo sostenible es uno de los principales ejes de la gestión pública; sin embargo, la débil integración entre el liberalismo económico6 y la regulación ambiental7, propugnados de manera paralela a inicio de los años noventa, no ha permitido alcanzar el equilibrio que tanto se buscaba y que se traduce en la idea del “aprovechamiento sostenible”. Este concepto ha sido contemplado en la vigente Constitución Política, en su bloque de constitu3 De acuerdo al Anexo I del Decreto Supremo Nº 033-2005-EM – Reglamento para el cierre de minas, se contemplan actividades como demolición, desmantelamiento, establecimiento de la forma del terreno, las cuales se traducen en la desaparición de los componentes mineros. En el caso de pasivos ambientales, conforme a la Ley 28271 – Ley de Pasivos Ambientales y su reglamento, solo se observan dos figuras alternativas: reutilización y reaprovechamiento, las cuales están estrictamente relacionadas con actividades mineras complementarias y no con usos alternativos de los pasivos ambientales mineros. 4 Título Preliminar del Texto Único Ordenado de la Ley General de Minería – D.S. N° 014-92EM “III. El Estado protege y promueve la pequeña minería y la minería artesanal, así como la mediana minería, y promueve la gran minería.” 5 Ver: https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/. Fecha de consulta: 12 de junio de 2023.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 11 cionalidad y en las políticas públicas en materia ambiental principalmente. Se trata de una figura cuyo rol primordial es ser el enlace o bisagra que permita integrar y equilibrar la promoción de inversiones y la protección ambiental y social. En tal sentido, es importante recordar que, según la interpretación del Tribunal Constitucional, el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales implica auspiciar el goce de los beneficios que otorgan dichos recursos, resguardando el equilibrio dinámico entre desarrollo económico de la Nación y la protección y conservación de un disfrute permanente8. De acuerdo a lo indicado, conforme al artículo 66º de la Constitución Política del Perú, se reconoce a la Nación9 como titular de los recursos naturales (en adelante, RRNN) renovables y no renovables y al Estado como el soberano en su aprovechamiento, precisando que las condiciones de su uso y otorgamiento deben fijarse por ley orgánica, es decir la Ley Orgánica para el Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales – Ley Nº 26821 (en adelante, LOASRN). Dicha norma dispone en el segundo párrafo de su artículo 28º que, para el caso de los recursos no renovables como los minerales, el aprovechamiento sostenible consistirá en tres aspectos fundamentales: su explotación eficiente, la adopción del principio de sustitución de valores o beneficios reales y la prevención o mitigación de impactos sobre otros recursos del entorno y del ambiente. Es importante precisar que el referido aprovechamiento sostenible debe extenderse a todas las actividades mineras –exploración, explotación, beneficio, etc.– y también a todas las etapas que comprende el desarrollo de dichas actividades, tales como el inicio, la operación en sí misma y el cierre. El alcance abarca también a lo que en el presente trabajo se ha denominado patrimonio minero inactivo. En el Perú, además de los más de 6,900 pasivos ambientales mineros identificados a la fecha, existen unidades mineras que no cumplen los cronogramas establecidos en sus planes de cierre de minas e inclusive unidades abandonadas que no califican como pasivos ambientales mineros. En algunos casos ello se debe a una situación de insolvencia de las empresas10. De lo indicado, independientemente de la situación que genere un nuevo patrimonio minero inactivo, cabe tomar una postura acorde con los aspectos sustanciales de la gestión de los recursos minerales, tales como el aprovechamiento sostenible de una herencia minera que amerita una gestión integral, especialmente por los valores que representa en sí misma. 6 En cuanto al tema minero en específico, en 1991 se emitió el Decreto Legislativo N° 708 – Ley de Promoción de Inversiones en el Sector Minero, antecedente directo del TUOLGM, cuyas principales disposiciones se centraban en el usufructo de los recursos minerales por privados, periodos concesionales indefinidos, la estabilidad cambiaria, tributaria y administrativa, la deducción de tributos, de la renta imponible, entre otros. 7 Concretada a nivel nacional en el Código de Medio Ambiente, aprobado conforme al Decreto Legislativo N° 613. Para el sector minero en específico, se promulgó el Decreto Supremo N° 016-93-EM – Reglamento de la Protección Ambiental en la Actividad Minero-Metalúrgica, cuyos objetivos centrales al reglamentar el Título Decimoquinto sobre el Medio Ambiente del TUOLGM, entre otras normas complementarias en materia ambiental. 8 Análisis de la sentencia emitida con arreglo al Expediente Nº 0048-2004-PI/TC. 9 Constitución Política del Perú Artículo 66.- Recursos Naturales Los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación. El Estado es soberano en su aprovechamiento. Por ley orgánica se fijan las condiciones de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La concesión otorga a su titular un derecho real, sujeto a dicha norma legal.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 12 Al respecto, la gestión del patrimonio minero inactivo con fines alternativos es prácticamente nula en nuestro país, siendo lo más cercano los proyectos implementados con el fin de atender la tarea de remediación de los pasivos ambientales mineros (en adelante, PAM). Recientemente, con arreglo a las modificaciones introducidas por el Decreto Legislativo N° 1042 y el Decreto Supremo N° 003-2009-EM tanto a la Ley Nº 28271 – Ley que regula los pasivos ambientales de la actividad minera como a su reglamento, se han planteado figuras alternas al cierre definitivo de los pasivos como primera y única opción. Las modificaciones indicadas son diversas, sin embargo, resaltan aquellas referidas a la introducción de conceptos como el “reaprovechamiento”, la “reutilización” y el “uso alternativo de los pasivos ambientales”, figuras que se implementaron con el fin de contar con una mayor variedad de modalidades para la participación de terceros en la remediación de los PAM, conforme se observa de la Exposición de Motivos del Decreto Legislativo N° 104211. Sin embargo, no solo se han establecido otras opciones distintas al cierre con fines de reaprovechamiento o reutilización, sino que también la opción de mantener los pasivos ambientales con fines turísticos, siempre que el uso o mantenimiento no se constituya en un riesgo para la salud o el ambiente. No obstante, es importante precisar que la posibilidad de emplear los pasivos ambientales con fines alternativos, conforme se precisa en la Quinta Disposición Complementaria y Final del Decreto Legislativo N° 1042, es una figura de carácter excepcional y restringida a la solicitud que realice el gobierno local o gobiernos locales en los que se encuentre ubicado el pasivo ambiental, ante Ministerio de Energía y Minas. No obstante, conforme lo informaron tanto la Dirección General de Asuntos Ambientales Mineros12 como la Dirección General de Minería13 del Minem, al 2015, no se presentaron solicitudes para “uso alternativo de los pasivos ambientales14” ni para la celebración de “convenios de remediación15” (Defensoría del Pueblo, 2015:73). A pesar del bajo éxito, se debe resaltar que el planteamiento se enfoca en el uso 14 De acuerdo a lo señalado en el Informe Defensorial N° 171, a través del uso alternativo se busca un acondicionamiento de los PAM para actividades productivas, turísticas, culturales, de recreo, deportivas u otras, siempre que sea solicitado por el gobierno local o gobiernos locales del ámbito en que se encuentra y que no representa un riesgo para la salud humana o el ambiente. 15 De acuerdo a lo señalado en el Informe Defensorial N° 171, en base a los Convenios de Remediación, el ordenamiento prevé la posibilidad de que, considerando la opinión favorable de la Dirección General de Asuntos Ambientales Mineros, la Dirección General de Minería, pueda celebrar convenios de remediación de PAM con titulares mineros, estableciendo modalidades distintas al clásico plan de cierre de los PAM, reutilización y reaprovechamiento, siempre y cuando, quien las celebre asuma la obligación de remediación ambiental del pasivo. Recuperado de: https://www.defensoria.gob.pe/modules/Downloads/informes/ defensoriales/informe-Defensorial-171.pdf. Fecha de consulta 18 de junio de 2023. 10 Ejemplos: unidad minera Quiruvilca (Expediente 00020-2018/CCO-INDECOPI); unidad minera La Virgen (Expediente 00103-2016/ CCO-INDECOPI), unidad minera Santa Rosa (Expediente 00012-2018/CCO-INDECOPI) y unidad minera San Nicolás (Expediente 00089-2004/CCO-INDECOPI). 11 Recuperado de: https://cdn.www.gob.pe/ uploads/document/file/12817/DLeg-1042. pdf. 12 De acuerdo al Oficio N° 669-2015-MEM/ DGAAM/DGAM del 4 de marzo de 2015. Fuente: Informe Defensorial N° 171. 13 De acuerdo al Informe N° 061-2015-MEMDGM/DTM/PAM, remitido mediante el Oficio N° 0320-2015-MEM/DGM del 06 de abril de 2015. Fuente: Informe Defensorial N° 171.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 13 alternativo de los PAM, en contraste a la típica obligación de cierre y restauración topográfica. Considerando los nuevos panoramas que se abren para el tratamiento de los PAM, es importante resaltar que la revalorización o puesta en valor del patrimonio minero inactivo no solo debe pasar por el reconocimiento del valor patrimonial que representa el legado minero, sino principalmente por las acciones concretas que se desarrollen con el fin de poner en marcha dicha revalorización, integrando los elementos culturales, históricos y naturales (tangibles e intangibles) en un manejo sostenible que se traduzca en el desarrollo de la Nación (Orche et al., 2009, p. 12). De las propuestas para la puesta en valor del patrimonio minero identificadas en la literatura, se establecen una serie de fases como la investigación de la unidad minera, la identificación y promoción de escenarios para la socialización del patrimonio y las acciones para su revalorización, la organización territorial a efectos de consolidar la revalorización del patrimonio minero como propuesta de construcción social del paisaje posminero y la creación y gestión de proyectos concretos (Heredia, Barrera & Castillo, 2019:389-390). Una referencia es la propuesta planteada para la revalorización de la Mina Santa Bárbara en Huancavelica, en la cual se consideraron las siguientes etapas: i) inventario de los elementos patrimoniales, ii) selección de elementos o componentes que puedan rehabilitarse o recuperarse, iii) establecimiento de las intervenciones necesarias para la rehabilitación, iv) rehabilitación del patrimonio en fases, v) elaboración de planes y programas para la reutilización sostenible del patrimonio una vez rehabilitado y vi) implementación de herramientas de ordenamiento territorial compatible con su uso sostenible (Orche et al., 2009, pp. 7-8). Al respecto, desde la década de 1960, con posterioridad al fin de la Segunda Guerra Mundial, se ha promovido la revalorización del patrimonio industrial a través de las administraciones locales y estatales y mediante el diseño y ejecución de mecanismos de planificación y ordenamiento territorial, en base a estrategias dirigidas a gestionar adecuadamente las tensiones, tanto económicas como sociales, que se pudieran generar con posterioridad al desarrollo de las actividades industriales en determinadas áreas, lo cual ha permitido la identidad social de las comunidades con los territorios posindustriales (Lorca, 2017). En esa línea, en el siglo pasado, se presentaron una serie de estudios respecto a una rama de la arqueología denominada “arqueología industrial”, definida en 1964 por el investigador Kenneth Hudson como el proceso de descubrir, catalogar y analizar los vestigios industriales con el fin de reconstruir el ambiente físico en el cual se desarrolló el trabajo, necesitando a tal efecto ciertas metodologías propias de la arqueología (Palacios & Hidalgo, 2009), para así proceder con el estudio de los restos físicos que comprenden el pasado industrial, que permitan el conocimiento de los principales aspectos que tuvieron las condiciones de trabajo, así como todos los procesos involucrados, sean productivos o técnicos (Rodríguez-Zulaica, 2017). Pero no solo se trata de ideas o conceptos vinculados al patrimonio industrial, sino que comprende una serie de organismos y metodologías generales que enfocan sus estudios en los valores intrínsecos del patrimonio industrial, aplicando a tal efecto una metodología integral que va desde la investigación hasta la conservación y difusión del patrimonio. Al respecto, un organismo relevante es el Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial (TICCIH, por su sigla en inglés), fundado en 1978 con ocasión de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Conservación de Monumentos Industriales celebrada en Suecia (García, 2005). Su función es asesorar, en materia de patrimonio industrial al Icomos16, a la Unesco17 y al Consejo de Europa18 (Palacios & Hidalgo, 2009); también se encarga de la investigación, restauración, conservación

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 14 y difusión de la Arqueología Industrial (García, 2005). Gracias a esta ola de revalorización, a la fecha, solo en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco se consideran 29 sitios con patrimonio minero rehabilitado a nivel global, 19 en Europa, ocho en América y dos en Asia, el 2.7% de los 1,052 catalogados en general en el listado de la Unesco en 2017 (Orche, Orche & Amaré, 2019), siendo que, al 2018, el patrimonio industrial en general suponía el 4.93% del total de bienes culturales del listado en cuestión (Palomares & Viscomi, 2018). Para efectos de la protección, conocimiento, conservación y desarrollo del patrimonio industrial, considerado parte del patrimonio cultural mundial, son relevantes documentos internacionales como la Carta de Nizhny Tagil y los Principios de Dublín, aplicables al patrimonio minero (Orche, Orche & Amaré, 2019). En tal sentido, por las características propias del patrimonio minero, resulta claro que se encuentra comprendido dentro del patrimonio industrial, puesto que refiere bienes culturales mineros, nacidos a partir de extracción, transporte y transformación, así como en aquellos bienes que se estructuraron a partir de actividades auxiliares y complementarias (Puche, Hervás & Mazadiego, 2011). Al respecto, los procesos de puesta en valor patrimonial no solo tienen como base una orientación desarrollista y mercantil, sino también un especial énfasis en la identidad cultural que se genera como parte del desarrollo y crecimiento económico (Cobo-De-Guzmán, Vásquez & Rangel, 2018:638), De acuerdo a ello, la idea de “puesta en valor” muchas veces depende del reconocimiento que se le “concede” a las cosas, situación ligada, por ende, a las acciones de terceros y no al valor en sí mismo de los objetos o monumentos en cuestión, por lo que el valor del patrimonio estaría sujeto al valor que le otorgan “otros” (Gándara, 2012). Lo indicado influye negativamente en la revalorización, dado que se busca principalmente el valor comercial o económico del patrimonio, ignorando aquellas que en sí mismas guardan un valor más importante: el valor social, el cual debe constituirse como parte de la comprensión objetiva que se le dé al patrimonio industrial, una especie de reconocimiento del valor, mas no del otorgamiento o creación de valor subjetiva (Gándara, 2012). En consecuencia, las dimensiones de la puesta en valor del patrimonio minero no solo deben considerar los aspectos económicos o comerciales, sino que debe resaltar con especial énfasis el aspecto social, territorial y ambiental, ubicándonos en consecuencia en un enfoque de sostenibilidad. 16 Icomos, es por su sigla en inglés el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, cuya función es aconsejar a la Unesco y al Comité de Patrimonio para la inclusión o no de un bien cultural en la lista de Patrimonio Mundial. Promueve la teoría, metodología y tecnología aplicada a la conservación, protección y revalorización de los monumentos, conjuntos y sitios. Recuperado de: https://patrimoniointeligente. com/icomos/. Fecha de consulta: 18 de junio de 2023. 17 Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Es una organización que tiene como prioridades principales la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la mejora del bienestar de las personas. En particular se encarga también de la preservación del patrimonio cultural a nivel mundial, entre otras funciones. Recuperado de: https://www.unesco.org/es. Fecha de consulta: 18 de junio de 2023. 18 El Consejo de Europa es la principal organización del conteniente dedicada a la defensa de los derechos humanos. Recuperado de: https://www.coe.int/es/web/about-us/whowe-are. Fecha de consulta: 18 de junio de 2023.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 15 En el Día del Trabajador Minero expresamos nuestro reconocimiento a los hombres y mujeres que laboran en las unidades mineras a nivel nacional y que con su esfuerzo consolidan a la minería como la principal actividad productiva en beneficio del desarrollo del país.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 16 En tal sentido, un ejemplo relevante de la revalorización es el turismo, el cual, desde hace varios años, se presenta como un medio de promoción territorial (Palacios & Hidalgo, 2009). La puesta en valor turística del patrimonio industrial, como corriente de estudio reciente, se traduce como un medio de conservación integral puesto que representa una oportunidad de desarrollo a través de la recuperación y rehabilitación de los bienes culturales, dotándolo de nuevos usos y, en consecuencia, reinsertándolo en el tejido social y adaptándolo a las necesidades actuales de la sociedad, logrando finalmente su protección; así como su conservación e investigación (Palacios & Hidalgo, 2009). En un marco de sostenibilidad, la gestión del patrimonio minero tiene una vinculación estrecha con la gestión medioambiental, puesto que las tendencias internacionales para la revalorización de componentes o bienes inactivos, tienen como requisito previo generar una estabilidad ambiental. A tal efecto, los modelos de gestión exitosos radican en la articulación de iniciativas para lograr la reactivación del patrimonio industrial, partiendo principalmente del modelo de gestión privada o público-privada (Cobo-De-Guzmán, Vásquez & Rangel, 2018). En este aspecto, el patrimonio minero inactivo se convierte en un “principio organizador”, en una oportunidad que exige la articulación de políticas y de actores y que el Estado asuma su rol promotor. Por ende, en esquemas de conservación integral como el turismo industrial, es factible adoptar mecanismos de gestión sostenibles que resultan adecuados para la adaptación del patrimonio minero inactivo al cambio climático. En consecuencia, actualmente nos encontramos en una “Hora Cero”, la cual nos alerta de la necesidad de contar con políticas y lineamientos acordes con el desarrollo sostenible y la adaptación al cambio climático. En línea con esta tendencia mundial de adaptación, existe también un movimiento para la revalorización del patrimonio industrial, como parte de las metodologías impulsadas con instrumentos tales como la Carta de Nizhny Tagil, relevantes para la gestión de patrimonio que constituyen una importante herencia minera. Al respecto, en la lógica del aprovechamiento sostenible que impulsa la gestión de los recursos minerales en miras a la satisfacción del interés general, es importante evaluar aquellas alternativas que permitan una recuperación integral del patrimonio minero inactivo, no solo por su valor intrínseco sino principalmente por ser una oportunidad para fortalecer el desarrollo sostenible de la Nación. Objetivo 2: análisis de caso: Complejo Metalúrgico La Oroya Habiendo establecido que en el Perú no existen marcos regulatorios que impulsen un camino distinto al cierre “clásico” (entiéndase como demolición, desmantelamiento, reconformación del terreno, etc.) que permita la revalorización del patrimonio minero inactivo, es conveniente proceder con el análisis de un caso de particular relevancia para el país: El Complejo Metalúrgico de La Oroya (en adelante, CMLO). El CMLO, considerado en su tiempo de auge como el principal referente metalúrgico, no solo a nivel Latinoamérica sino a nivel mundial, es un complejo donde se desarrollaban actividades de recuperación metalúrgica, a través de las actividades de fundición y refinación, compuesto principalmente por cuatro circuitos específicos: cobre, plomo, zinc y metales preciosos. Su ubicación figura en los Andes centrales del Perú, a 3,700 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de La Oroya, provincia de Yauli y departamento de Junín, a 175 km al este de la ciudad de Lima (Flores, 2012). Cuenta con una gran cantidad de maquinaria relacionada a los procesos metalúrgicos, además de campamentos e instalaciones accesorias e integrantes cuyo valor tecnológico e histórico es incalculable no solo para la minería nacional sino también internacional, representando un símbolo de la minería peruana del siglo XIX.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 17 El CMLO se inauguró el 23 de noviembre de 1922, entrando en funcionamiento en esa misma fecha. Su puesta en operación se debió principalmente a la zona geográficamente favorable en la que se ubica. Al respecto, un antecedente al CMLO en el tratamiento (fundición) de los minerales que extraía la Cerro de Pasco Copper Corporation (en adelante, la Cerro), fue la fundición Tinyahuarco, construida en 1903 en la falda del cerro Marcapunta a 4,276 msnm y cuyas operaciones iniciaron en 1906 y cuyos vestigios, a través de la Resolución Viceministerial N° 000220-2020-VMPCIC/MC publicada el 6 de enero de 2021, fueron declarados como monumento integrante del patrimonio cultural de la Nación. La producción del CMLO generó, de manera inmediata, un vertiginoso crecimiento económico y un importante impacto en el ambiente, especialmente entre las décadas de 1950 y 1970 (De Echave & Gómez, 2013). En dicha etapa, el intenso trabajo en fundición y refinería generaron que las emanaciones de chimeneas afecten pastizales contiguos y el ganado, situación por la cual en 1924 el Gobierno Peruano envió a su titular, la Cerro, una primera solicitud de control de emanaciones, exigiendo la construcción de chimeneas que absorban el ácido sulfuroso presente en los humos. Posteriormente, en 1926 el ingeniero José Julián Bravo emite el Informe de los Humos, atendiendo al encargo del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú, en el cual concluye la existencia de plomo y arsénico en los pastos y suelos y la ausente tecnología para atenuar la contaminación, recomendando implementar el sistema Cottrell. A partir de dichos requerimientos, La Cerro firmó el primer acuerdo en materia ambiental, por el cual adquirió 320,000 hectáreas de los pastizales afectados (Sifuentes, 2017). A partir de la nacionalización propugnada conforme al Decreto Ley Nº 20492, se genera una nueva etapa para el CMLO. En tal sentido, en 1974 se fundó la Empresa Minera del Centro del Perú S.A. (en adelante, Centromin), la que asumió la administración y dirección del CMLO, generando una serie de cambios en el entorno. Posteriormente, con la promulgación del Decreto Supremo Nº 041-91-EF el 11 de marzo de 1991, por el cual se regulaba el proceso de redimensionamiento y reestructuración de la actividad empresarial del Estado, se promovió una política económica que buscaba la liberación del comercio y la atracción de inversiones (Flores, 2012). A partir de dicho proceso de privatización el consorcio estadounidense Renco Group participó y adquirió las unidades de Centromin, quedando finalmente el CMLO en manos de Doe Run Perú S.R. LTDA (en adelante, DRP), filial peruana de Renco Group. Finalmente, después de una serie de procesos complejos, particularmente concursales19, el CMLO actualmente se encuentra bajo la dirección de Metalurgia Business Perú S.A.20, a cargo de todos los acreedores laborales de DRP. Al respecto, los representantes de Metalurgia Business Perú S.A. han precisado que las operaciones en el CMLO reiniciarían en el 2023 y que el negocio minero se diversificará con la producción de fertilizantes para la agricultura peruana21. En tal sentido, no cabe duda que la puesta en marcha del CMLO es una oportunidad única 19 DRP fue declarada en concurso por la Comisión de Procedimientos Concursales de INDECOPI mediante Resolución N° 4985-2010/ CCO-INDECOPI del 14 de julio de 2010. 20 Esta transferencia se concretó durante el mes de octubre de 2022. Fuente: https://proactivo.com.pe/doe-run-peru-refineria-la-oroya-pasa-a-mano-de-sus-extrabajadores/ 21 Recuperado de: https://proactivo.com.pe/ la-oroya-reiniciaria-en-2023-y-diversificara-negocio-con-produccion-de-fertilizantes-para-la-agricultura-peruana/. Fecha de consulta: 12 de junio de 2023.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 18 que puede permitirnos mejorar nuestra posición en camino hacia el tan ansiado desarrollo sostenible nacional. De hecho, la versatilidad del referido complejo ha llevado a revalorizar muchos de sus componentes con fines que no están estrechamente relacionados con las actividades que se desarrollaban en el CMLO en sus inicios, como por ejemplo la implementación de un Hub logístico, la producción de fertilizantes, etc. Al respecto, es importante recordar que el CMLO, una vez que culmine sus actividades propiamente mineras, de acuerdo a nuestra regulación vigente y a las políticas nacionales, solo tendrá dos caminos: i. En caso de no lograr su cierre conforme al instrumento de gestión ambiental respectivo, podría convertirse en un pasivo ambiental, compuesto por grandes estructuras que podrían valorarse por un monto que simplemente represente su peso en “chatarra”. Situación compleja a la que nadie quiere llegar, especialmente tratándose de una unidad minera tan importante como lo es el CMLO. ii. El otro escenario tampoco resulta muy alentador para la revalorización del CMLO o su uso alternativo, dado que, en caso de ejecutar el cierre conforme se ha dispuesto en la Actualización del Plan de Cierre de Minas del CMLO, aprobado mediante Resolución Directoral Nº 300-2014-MEM-DGAAM, las estructuras serán objeto de desmantelamiento y demolición22. Finalmente, es importante recordar que el CMLO no solo representa la actividad minera en sí misma, sino una cultura que se desarrolló durante casi un siglo y que vale la pena rescatar. En buena cuenta, se trata de una herencia minera relevante que no debe dejarse al azar. Objetivo 3: análisis comparado: Chile, España y Alemania Chile En el país vecino, existe un desarrollo minero muy similar al nuestro, por lo tanto, gran parte del territorio nacional chileno cuenta con sectores industriales mineros, constituyendo un total de 24% de las áreas productivas en territorio (Lorca, 2017). A tal efecto, en Chile, al revisar la información sobre el patrimonio minero, se visualiza un entendimiento referido a una representación no estática que rescata el pasado con el presente a través de la “patrimonialización”, proceso por el cual un bien cultural se distingue como patrimonio nacional; al respecto, del total del patrimonio industrial reconocido, el ferroviario representa el 28% y el minero el 24% (Lorca, 2017). En esa línea, la primera década del siglo XXI representó un hito importante porque el reconocimiento del patrimonio industrial ya no solo era iniciativa del Consejo de Monumentos Nacionales, institución competente en la materia, sino que también formó parte de la agenda del sector privado, académico y de otras instituciones del sector público, en cuyo marco se encuentran las reivindicaciones al patrimonio minero, específicamente a los campamentos que pertenecieron a la gran minería del siglo XX, como es el caso de los antiguos campamentos de Chuquicamata y Sewell, asentamientos urbanos industriales o “company town” (Lorca, 2017). 22 Con arreglo al Informe Nº 649-2014-MEMDGAAM/DNAM-DGAM/PC que sustenta la Resolución Directoral Nº 300-2014-MEMDGAAM, señala que como parte del desmantelamiento y demolición se consideran no solo las instalaciones de manejo de aguas sino también las instalaciones directamente relacionadas con el proyecto, tales como la refinería de plomo y cobre Huaymanta, la fundición La Oroya (subcomponentes antiguos, el circuito de cobre, las plantas de ácido sulfuro de los circuitos de cobre y plomo, la nueva planta de oxígeno, el puente Mantaro, etc.), las plantas de tratamiento de aguas residuales, la línea férrea, las oficinas, los talleres y almacenes, entre otros.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 19 Desde los años setenta se presentaron una serie de acciones para la puesta en valor y reconocimiento del legado minero, a través de iniciativas de protección, siendo que en las últimas décadas se han gestado iniciativas para la restauración y gestión del patrimonio, partiendo de su incorporación al listado de la Unesco, como un camino para lograr apoyos que permitan la elaboración e implementación de planes de gestión (López & Pérez, 2013). En ese escenario, en Chile existen varios casos de revalorización del patrimonio minero, en los cuales resaltan el uso de herramientas para su socialización, como los “museos de sitio y los circuitos patrimoniales” (López & Pérez, 2013). Asimismo, en el artículo 19°, numeral 10, párrafo quinto, de la vigente Constitución chilena, se precisa que, para el fomento del desarrollo de la educación en todos sus niveles, se debe estimular la investigación científica y tecnológica, la creación artística y promover la protección e incremento del patrimonio cultural de la Nación. Igualmente, en la normativa vigente no existe una regulación expresa respecto al patrimonio industrial-minero; sin embargo, existe legislación relacionada con la protección y promoción de los Monumentos Nacionales, como la Ley Nº 17.28823 y otra normativa que ayudan indirectamente a la protección de los bienes patrimoniales como iniciativas relevantes, fortalecidas por la ratificación del Estado chileno a la convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural de la Unesco (García, 2005). La falta de consideración normativa no ha limitado los esfuerzos estatales para la promoción y protección de los bienes patrimoniales. A tal efecto, existen dos organismos que tienen un papel relevante en la materia: (i) El Consejo de Monumentos Nacionales (en adelante, CMN), creado conforme al Decreto N° 651 y regulado en la Ley N° 17.288, y (ii) El Consejo Nacional del Medio Ambiente (Conama), creado mediante Ley N° 19.300 (García, 2005), en la cual se definen las bases generales del medio ambiente y se precisan los principios que sustentan la legislación ambiental chilena (Astorga, 2014). Uno de los objetivos fundamentales del CMN, desde 1998, ha sido la promoción de los sitios que tienen un gran valor cultural con el fin de postularlos ante la Unesco, llegando a posicionar en dicho listado algunos bienes industriales-mineros, como son la ciudad minera de Sewell y las Salitreras de Humberstone y Santa Laura (López & Pérez, 2013). Particular interés representa el Campamento minero Chuquicamata, ubicado en la comuna de Calama, provincia de El Loa, región de Antofagasta, el cual, en 2015, mediante Decreto Nº 176, fue declarado Monumento Nacional en la categoría de Zona típica o pintoresca24. Al respecto, la CMN señaló que los valores que sustentan la declaratoria de Zona típica de dicho campamento, son los siguientes: valores histórico-sociales: el yacimiento y el campamento minero formado en torno a él impulsaron un proceso industrial, territorial y económico que 23 Ley de Monumentos Nacionales y normas relacionadas. La cual deroga el Decreto Ley 651. Publicada en el Diario Oficial de la República de Chile el 4 de febrero del 2017. 24 Conforme a los artículos 29° y 30° de la Ley Nº 17.288 algunos monumentos se declaran como zonas típicas o pintorescas con el fin de que, las obras para su reconstrucción o mera conservación, deban contar previamente con la autorización del CMN, sujeta a que dicha obra guarde relación con el estilo arquitectónico de la zona. En buena cuenta se trata de agrupaciones de bienes inmuebles urbanos o rurales, que constituyen una unidad de asentamiento representativo de la evolución de la comunidad humana, y que destacan por su unidad estilística, su materialidad o técnicas constructivas. Recuperado de: https://www. monumentos.gob.cl/monumentos/definicion/ zonas-tipicas. Fecha de consulta: 9 de junio de 2023.

MINERÍA la mejor puerta de acceso al sector minero MINERÍA / NOVIEMBRE 2023 / EDICIÓN 554 20 dinamizó no solo la región Antofagasta sino todo Chile, y valores territoriales, urbanos y arquitectónicos: permite comprender la evolución de los asentamientos establecidos en el lugar de explotación de los recursos naturales, por lo que, constituyen formas específicas de emplazamientos que favorecen la producción industrial ordenada y eficiente, etc. Ahora bien, el caso del campamento minero de Sewell, desde el 2006, figura como parte del patrimonio mundial de la Unesco. Ubicado en una ladera de Cerro Negro, cerca de Rancagua a 150 km al sur oriente de Santiago, sexta región chilena, en la cordillera de los Andes a 2,200 msnm, el cual llegó a alojar a 15,000 personas y que fue desocupado durante la década de los 60 (García, 2005). Construido por la empresa norteamericana Braden Copper Company a inicios del siglo XX para brindar vivienda a los trabajadores de la mina El Teniente (Unesco, 2006), se caracteriza principalmente porque su construcción, desarrollada entre los años 1904 y 1911, constituyó un gran reto, debido a la abrupta inclinación del terreno y el aislamiento de otras zonas habitadas (García, 2005). En 1998, además del plan de descontaminación en marcha, el Congreso Nacional de Chile apoyó la iniciativa de crear en Sewell el Museo de la Gran Minería de Cobre, mientras que Codelco, titular de la división El Teniente –zona a la que pertenece el Campamento minero Sewell– elaboró un plan de acción para la difusión y conservación del campamento de manera sustentable, lo cual se tradujo en el interés de promover un proyecto turístico que permita dar un nuevo giro a dicho campamento (García, 2005), no solo para la obtención de réditos económicos, sino también para la promoción de la identidad cultural y social. La sustentabilidad de los planes y proyectos en torno a la revalorización patrimonial del campamento minero Sewell y la intervención tanto de la empresa propietaria como del Estado, se basa en rescatar los siguientes bienes patrimoniales (García, 2005): Lo minero industrial: por su visión estratégica y por la importancia de las instalaciones industriales para la explotación; lo urbano-arquitectónico: empleo ingenioso de la madera y acero para la construcción del campamento. Su ubicación geográfica particular, y lo socio-cultural: fusión de empresa extranjera con cultura nacional chilena. Nacimiento de una cultura particular. Los dos principales objetivos de dicho proyecto de revalorización eran (i) convertir a Sewell en un patrimonio arquitectónico y cultural que se conserve y promueva y (ii) establecerlo como un activo con potencial turístico (López & Pérez, 2013). Asimismo, considerando la importancia de dejar este proyecto en manos de una entidad independiente que se encargara de la protección y promoción del campamento minero Sewell, Codelco dio cumplimiento a uno de los objetivos del plan estratégico: la creación de la Fundación Sewell (Ravinet de la Fuente, 2010). Una vez consolidado el proyecto, el campamento minero Sewell ha logrado su auto sostenimiento a través de las visitas turísticas, los recursos públicos concursables (fondos de desarrollo Regional, Consejo de la Cultura y las Artes, Sernatur), las donaciones y aporte del sector privado en dinero, materiales, objetivos, asesorías, etc. (Ravinet de la Fuente, 2010). Por ende, las herramientas que permitieron concretar la revalorización de Sewell hasta su declaración como parte del patrimonio mundial de la Unesco, fueron la colaboración entre la empresa titular y el Estado y la elaboración de un plan de acción estratégico para la conservación y restauración de dicho patrimonio mediante acciones concretas como el establecimiento del Museo de la Gran Minería de Cobre, la creación de la Fundación Sewell, el establecimiento de un plan de descontaminación, la revalorización mediante el turismo y la postulación a la lista de Unesco (García, 2005), integración concretada el 13 de julio de 2006 (López & Pérez, 2013) a través de la Decisión N° 30 del Comité del Patrimonio Mundial.

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